ver más

Jorge Albistur nació en 1940. Entonces Alemania ocupaba Francia, Polonia y amenazaba buena parte de Europa. Su aviación bombardeaba Londres. Italia ocupaba el norte de África y la guerra parecía comerse los mapas y la historia. No es raro que Albistur, como auténtico hombre del siglo XX, haya nacido durante una guerra, porque bien se puede argumentar que el signo de los cien años pasados (o según el historiador Hobsbawn, los que van desde 1914 a la caída del socialismo real en 1990) es la guerra.

“Y yo me siento un hombre del siglo XX. Fue mi siglo, mi momento de acción”, dice Albistur a El Observador desde su casa en Playa Grande, cerca de Piriápolis, donde vive y escribe desde hace años.

El crítico, escritor y docente acaba de publicar con Banda Oriental el ensayo literario Grandes novelas del siglo XX. Se trata de una serie de reflexiones sobre algunas de las obras narrativas más importantes de un tiempo bélico de profundas grietas en el ser humano que se terminó, porque los tiempos actuales son otros, pero que dejó libros que son puntales de la literatura de todas las épocas.

El libro partió de un deseo de Albistur de revisar los significados de la novela del siglo XX y los cambios que esta representó con respecto a la del XIX.

“A nivel estructural, se nota una influencia del psicoanálisis y del cine. Por ejemplo, en el caso del monólogo interior, uno de los principales elementos originales de la novela del siglo XX”, explica Albistur.

Para el crítico, en muchas de estas novelas se quiebra el orden cronológico del relato y las relaciones evaden el orden de causa/efecto. “Siguen contando historias, pero de manera diferente”, agrega.

Para Albistur otro rasgo común de las principales novelas del siglo XX es la densidad conceptual, conectada con el ensayo y la filosofía. “Fue la manera en que los escritores expresaron sus angustias y sus desesperanzas”, dice, y apunta que casi no conoce novela “de entretenimiento” (por lo menos para un lector no culto), como en el caso del siglo XIX.

Albistur eligió nueve autores y nueve novelas para dar un panorama de la narrativa del siglo. James Joyce y su Ulises, Thomas Mann y La montaña mágica, Franz Kafka y El castillo, William Faulkner y Mientras agonizo, Robert Musil y El hombre sin atributos, Hermann Hesse y El juego de los abalarios, Hermann Broch y La muerte de Virgilio, Alejo Carpentier y El siglo de las luces, y Naguib Mahfuz con Hijos de nuestro barrio.

En el prólogo el autor reconoce que dejó afuera grandes nombres, como Marcel Proust, Albert Camus, Jean Paul Sartre o Virginia Woolf. El crítico eligió estas nueve, pero la lista para nada es canónica ni exclusivista.

“Cuando terminé el libro me di cuenta de la importancia de Europa central y de la lengua alemana en el conjunto. Es difícil que se repita la importancia que tuvieron Austria, Alemania y Checoslovaquia en esos años claves del siglo XX, que fueron los de la guerra, de la destrucción mucho mas que la construcción”, dice Albistur.

Si es que se puede esgrimir cierta unidad entre estas obras es la desazón y la angustia ante un destino terrible, y la ausencia de redención por parte del hombre en el mundo. Albistur lo refleja con mirada fina y con pluma intuitiva para el apunte corto que detrás despliega una reflexión.

Con 74 años, Albistur considera que está viviendo “de regalo” en el siglo XXI, una época que aún no tiene clara porque se realinea de manera inesperada en la historia. “Nos hace falta un tiempo más para ver el conjunto”, dice. Mientras tanto, siempre es buena mira mirada hacia atrás.