El inicio
Perfil de jugador
Cuando Tabárez desembarcó en la selección apostó por un perfil de jugador. Profesional, que acepte las normas establecidas, que ocupe sus horas libres con estudio. La idea fue pensar más allá de la pelota.
El elegido
Diego, el ejemplo
Diego Forlán no era uno más. Se adaptaba a las características de jugador que pretendía Tabárez. Al margen de sus condiciones, aportaba desde el lugar al que el DT le quería llegar a las futuras generaciones.
El líder
Con hechos
El 10 se transformó en líder del grupo. Compartió su condición con el capitán Lugano pero desde otro lugar. Forlán no fue líder por ascendencia, ni por imponer su voz. Fue el capitán sin cinta.
Se consagra
El mejor
El futbolista por el que Tabárez se jugó fue consagrado como el mejor del Mundial en 2010. Aquel que había sido discutido por sus compañeros en 2004 ahora obtenía el mejor reconocimiento.
El ejemplo
Lo miran
La consagración de Forlán en el Mundial llevó a que los niños y jóvenes lo miraran con detenimiento. Pasó a formar parte de la galería de los grandes ídolos y ese pedestal requiere actuar de determinada manera.
El final
Dejó bien parado al DT
La forma en que Diego se va de la selección cierra el círculo. El DT apostó a su perfil, se consagró, lo miraron como ejemplo, fue líder, manejó la fama y se alejó dejando bien parado al Maestro. Es el resumen de su legado.