Martín Castañares tenía 11 años cuando empezó a “jugar” el atletismo. Y con una caña de tacuara se fue enganchando con eso del salto con garrocha. “Es de origen muy humilde”, recalca a El Observador Arturo Xavier, entrenador de Artigas y director de deportes del departamento donde nació el botija que ayer le dio a Uruguay su segunda medalla de oro en los Juegos Sudamericanos de la Juventud que se disputan en Lima.
El listón de la vida
Castañares, un adolescente de origen muy humilde que entrena con colchón de cama, fue oro en Lima