Nueve y media de la mañana. Walter Gargano le pasa un mate a Gabriel Paletta. Cuando el argentino –recientemente nacionalizado para jugar por la selección de Italia– se lo devuelve, el Mota se queja de que le dejó agua abajo. La ronda de los jugadores sudamericanos se armó enseguida.
El mate sagrado
Gargano recordó cómo fue el encuentro con el papa Francisco, al que le convidó un amargo este año. ¿Qué hizo con el mate?