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Tras haber sufrido la muerte de su creador Gianni Versace en 1997, la casa de moda italiana acaba de reinventarse con un perfume que vuelve a los orígenes de su marca. Con una inspiración 100% barroca y clásica, grecorromano de la era Gianni y un aire contemporáneo, la fragancia es moderna, impactante, ciertamente muy masculina y con mucha prestancia.

La presencia de la medusa y el greco en el frasco, símbolos icónicos de Versace, denotan una vuelta sin precedentes a sus orígenes. Explica Faiçal Hammoud, manager de Versace para Latinoamérica: “La medusa y el grecorromano son el símbolo de Versace desde el principio. La medusa tiene que ver con el impacto de esta diosa sobre los hombres. Con la capacidad de la mujer de transformar el hombre en piedra, el poder del amor sobre el hombre. A Gianni le apasionaba todo lo que tenía que ver con la mitología griega. Es por esto que lo griego y la medusa está presente en todos sus productos”.

Su estuche es sencillo y con mucha personalidad; incorpora los mismos elementos distintivos del frasco en distintos niveles de relieve. Ambos son de color turquesa como el mar Mediterráneo.

El barroco también está presente en el resurgimiento de la marca. Gianni Versace se destacó en los años 80 por ser un diseñador inspirado en lo barroco. Con diseños ostentosos cargados de color e incluso oro, Versace logró posicionase como una de las marcas de lujo más anheladas e importantes del mundo. Hoy día, el barroco es la tendencia con más fuerza dentro de la moda internacional y muchas marcas están apuntando a su regreso. La única diferencia que tiene Versace con el resto es que ellos siempre estuvieron influenciados por este estilo. “Nuestro trabajo es transponer el concepto del fashion a las botellas”, agrega Hammoud.

Una vez probada, la fragancia habla por sí sola. Es una fragancia que transmite masculinidad y sensualidad. Con la salida se puede pensar que es frutal pero al final no lo es, ya que tiene un fresco oriental amaderado. Está obtenida de la combinación de hojas de menta, cáscara de limones sicilianos y manzana verde. Su corazón tiene notas muy orientales proporcionadas por flores de geranio y vainilla y, a su vez, tiene un poco de picante que toma de sorpresa. Al fondo deja el aroma generado por las maderas de cedro y el roble.

El regreso de un grande
Cuando el creador Gianni Versace fue asesinado en su casa de Miami, la compañía y el mundo de la moda sufrieron una gran pérdida. “La marca sufrió mucho al perder a su gran creador, a la cabeza inspiradora, generadora y guía. No sabíamos si la marca volvería a hacer la gran marca que es hoy día otra vez. La marca era Gianni Versace”, recordó Hammoud.

Ahí fue cuando Donatella Versace decidió tomar las riendas de la compañía. Los ejecutivos eligieron un camino para volver a brillar e hicieron un producto más moderno, menos glamoroso, un poco más sensual para ascender y volver a estar en el mercado. La idea era reestructurar la marca, y para eso se contrató a gente del mundo de la moda que sabía cómo trabajar: diseñadores, directores de marcas, personas que llevaron a la marca por un camino fijo hasta devolverle la grandeza.

Esta restructuración fue casi inmediata: desde el año 2000 al 2005 se vivieron cambios enormes de estilo. Por ejemplo, una de las decisiones que tomaron fue hacer una colección colaboración para H&M, tienda de artículos vinculados a la moda y, a la vez, más accesibles al consumo. Los diseñadores de la marca italiana rescataron de sus archivos y en las recientes colecciones algunos de los diseños más icónicos de Versace en búsqueda de motivos exuberantes como un nuevo toque griego, el regreso del brillo y la búsqueda de cortes atrevidos.

Esta colaboración con H&M hizo que sus prendas volvieran a ser accesibles a mucha gente. Por ende, Versace volvió a estar en boca de todos. “Ahora, las personas pueden tener contacto con la prenda, reconocer ‘un Versace’, es decir, reconocer la medusa”, afirma el manager.

Tal es el crecimiento de la marca que hace poco tiempo abrieron dos boutiques en Brasil –San Pablo y Río de Janeiro–, una en Perú y otras dos en México y Colombia. “La idea es que las personas no tengan que viajar a Italia para comprar un artículo Versace. Ahora lo pueden encontrar muy cerca de donde viven”, agrega Hammoud.

En cuanto a la parte de perfumes, fue retomada en 2006 con la consigna de llevar el concepto del lujo a la botella. Estas están inspiradas en las colecciones que se lanzan cada temporada. Su trabajo fue devolver el lujo, el glamour y el sentido fashion que tenía Versace y seguir con el trabajo que el maestro estaba haciendo. Primero un poco más moderno, ahora algo más glamoroso, hasta volver a tener un diseño de botella y esencia que bien podría no tener el nombre de la marca en la presentación: con solo mirarla ya se sabe que es Versace.

Además de indumentaria y fragancias, la marca diseña, comercializa y distribuye anteojos, joyas, relojes, accesorios, maquillaje y muebles de lujo, además de artículos para el hogar bajo las diversas marcas del Grupo Versace. A su vez, se realizan trabajos personales para yates, helicópteros y autos.

También tienen dos hoteles llamados Palazzo Versace, uno ubicado en la Costa Dorada de Australia, y el otro recientemente inaugurado en Dubái.

Todos fueron construidos, diseñados y decorados a todo lujo y con la intención de que el mundo de fantasía llamado Versace vaya mucho más allá de la ropa para ser una experiencia de vida.