Para la Unión Soviética había pocos secretos más importantes que la cría de esturiones para hacer caviar. Quizás la ubicación de un par de ojivas nucleares, pero no mucho más. Los detalles de la cría de los esturiones y su forma de alimentación fue por muchas décadas un saber que la KGB preservó como un bien preciado.
El padre del caviar uruguayo
El letón Jevgenijs Mjasiscevs inició hace más de 15 años la primera granja de esturiones en Uruguay; ahora va por su segundo proyecto con el fin de producir más caviar, desde San Gregorio de Polanco