La contaminación de los fragmentos de plásticos microscópicos puede amenazar a la salud de los corales que habitan la Gran Barrera de Coral, situada en el noreste de Australia, alertó hoy un grupo de científicos.
La contaminación de los fragmentos de plásticos microscópicos puede amenazar a la salud de los corales que habitan la Gran Barrera de Coral, situada en el noreste de Australia, alertó hoy un grupo de científicos.
El aumento de la contaminación de microplásticos en la Gran Barrera podría afectar a los corales debido a que sus pequeñas cavidades estomacales se llenarían de plásticos que no pueden digerir", dijo Mia Hoogenboom, jefa de investigación del Centro de Excelencia de Estudios de Arrecifes de la Universidad James Cook
Por ello los investigadores australianos se centraron en analizar si los corales de la Gran Barrera de Coral consumían estos desperdicios y si establecer la contaminación de plásticos afectaban a la salud de la Gran Barrera.
Hemos descubierto que los corales ingieren plásticos en proporciones ligeramente por debajo de las proporciones normales de ingesta de plancton marino", agregó Nora Hall, autora de la investigación de la Universidad James Cook
Formada hace decenas de millones de años, cuando Australia se separó del supercontinente Gondwana y se desplazó al norte, la Gran Barrera comprende 3.000 arrecifes y más de 1.000 islas, que se extienden a lo largo de 2.000 kilómetros, y alberga 400 tipos de coral, 1.500 especies de peces y 4.000 variedades de moluscos.
La Gran Barrera fue declarada por la Unesco en 1981 Patrimonio de la Humanidad, pero ahora esta organización evalúa si la incluye en 2015 en la lista de Patrimonio en Peligro por el impacto del desarrollo de la zona costera en el ecosistema, la calidad de las aguas y la salud de los corales.