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Por el alto número de partidos que se juegan al año, por la lagarta, por el frío, por el calor, por el exceso de lluvia o por la sequía, por el recital de McCartney... el estado de la cancha del Estadio Centenario suele estar en cartel. Y a menos de un mes de los partidos que Uruguay jugará ante Venezuela y Perú por las Eliminatorias para el Mundial de 2014, sonaron más fuerte que nunca todas las alarmas, porque el técnico de Nacional, Marcelo Gallardo, denunció el sábado una realidad que rompe los ojos: “El estado de la cancha empareja el fútbol para abajo”.

Ese escenario, desfavorable para el juego de la selección, promovió que el zaguero de los tricolores e integrante del combinado, Andrés Scotti, expresara en radio Universal que había que hablar con el presidente de la República, José Mujica, para que busque una solución de fondo para la cancha de cara a los partidos de la selección, que defenderá su liderazgo en el clasificatorio para el Mundial.

“Se jugó mejor dentro de las posibilidades que te da un terreno de juego muy malo”, explicó el técnico de Nacional después del triunfo ante Fénix, y empezó a desgranar la cruel realidad: “Es muy difícil tirar una pared y orientar el control hacia donde uno quiere”.

“Dentro de esas posibilidades y de lo que nos dejó hacer el rival fue un partido aceptable y ganamos tres puntos con autoridad”, reflexionó luego Gallardo, sin disimular la bronca que le genera jugar en un campo de juego que no brinda las condiciones mínimas para desarrollar un buen juego, según denunciaron los propios jugadores.

Salvador Invernizzi, el ingeniero encargado de la mantención del Centenario, advirtió hace un mes lo que está sucediendo en la actualidad como consecuencia de que tras el recital de Paul McCartney resembraron el césped de invierno, pero con la seguidilla de partidos que programaron para el Estadio por el torneo local y la Copa Santander Libertadores no le dieron tiempo suficiente para que la gramilla tuviera el crecimiento necesario antes de exponerlo al desgaste que provoca la gran cantidad de partidos que se juegan.

La única alternativa que tiene el Centenario para recuperar la mejor forma de cara a los encuentros previstos para los días 2 y 10 de junio por Eliminatorias, será pararlo, pero esa opción es inviable, porque los partidos de Peñarol se juegan en ese escenario y porque en dos semanas se disputará el clásico.

Debido a ello, Tabárez tendrá que diseñar una táctica para enfrentar a Venezuela y Perú, contemplando que jugará en el potrero del Centenario.

Gallardo, el fútbol y el triunfo
“Más allá de que ganamos los últimos cinco partidos a mí me gusta que el equipo pueda jugar mejor. Fueron partidos durísmos, por lo que significaba enfrentar a equipos que juegan puntos claves para el descenso y por jugar en una cancha que empareja para abajo. Pero siempre uno tiene la expectativa de que el equipo puede jugar mejor”, destacó el entrenador albo tras el triunfo.

Consultado el DT acerca de los planteamientos ultradefensivos de los rivales, dijo: “Seguimos mejorando, hubo una actitud que se mantuvo en los 90 minutos y cuando no podés jugar tenés que ser más fuerte que el rival en algunos aspectos. Fénix intentaba lastimarnos y eso nos brindó algunos espacios”, puntualizó el argentino.