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La carrera de Fatboy Slim se remonta hacia 1980 y explotó en los noventa. Sin embargo, el año pasado vivió un nuevo resurgimiento. Lo hizo en un año en que la electrónica ganó más popularidad a nivel global gracias a varios referentes nuevos.

Este año no solo participó de la porción más colorida –y seguramente más lisérgica– de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Londres, sino que también tuvo su lugar de privilegio en varios festivales de todo el mundo. Y a pesar de no tener ningún nuevo éxito, lo logró a fuerza de su status de leyenda del género y de un par de conciertos registrados que dan cuenta de la efectividad de su show.

Tras años de llevar a cabo multitudinarias fiestas en las playas de su natal Brighton, en junio se trasladó al estadio Amex y puso la tecnología a disposición –600 metros cuadrados de pantallas de LED, lásers y pirotecnia– para transformarlo en una jornada gloriosa. ¿El resultado? 40.000 personas bailando en dos noches.

Todo esto está plasmado en Big Beach Bootique 5, una edición en CD y DVD del espectáculo.

Y como si esto fuera poco, la película hizo su camino hacia los cines locales, estrenándose incluso en nuestro país.

Por lo pronto, el veterano de las bandejas no ha sufrido el recambio generacional de los últimos años. 16 años después de sus primeros éxitos, está compartiendo cartel junto a nuevos referentes como Swedish House Mafia, cuyo núcleo principal pasará también por Punta.

Además de presentarse hoy en José Ignacio junto a DJs brasileros y el uruguayo Southman, el DJ seguirá con presentaciones en Brasil, además de confirmar su participación en festivales como Bilbao BBK y Ultra Music Festival, uno de los lugares obligatorios para los fanáticos de la electrónica. Llega a la península como una leyenda que estaba destinada a pasar por el Este, polo veraniego mundial definitivo en los últimos años.

DÓNDE

Laguna Escondida: km 185 de ruta 10. Quedan pocas entradas en el Inbox Punta del Este (Calle 20 entre 27 y 28).

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