Fue un buen discurso. En la alocución más importante de su vida, mientras la lluvia apenas espoleaba la templada noche de Tampa, el jueves al cierre de la Convención Republicana, Mitt Romney optó por un mensaje emotivo, personal, apelando al desencanto de los votantes con el gobierno de Barack Obama y presentándose como el hombre capaz de reconstruir a la alicaída economía de Estados Unidos.
El Romney orador
En su mensaje el republicano lo hizo todo bien, pero no fue un discurso memorable