El equipo que dirige Juande Ramos viajó a Málaga con la cabeza puesta en la final de Eindhoven (Holanda), que disputará dentro de cinco días contra el Middlesbrough inglés, pero con la misión de no perder opciones por la cuarta plaza.
El equipo que dirige Juande Ramos viajó a Málaga con la cabeza puesta en la final de Eindhoven (Holanda), que disputará dentro de cinco días contra el Middlesbrough inglés, pero con la misión de no perder opciones por la cuarta plaza.
Durante la primera mitad, el Sevilla se adueñó del centro del campo, dejando al Málaga con pocos recursos para adelantar balones a la zona de peligro, y se sirvió de la rapidez de sus delanteros en el contraataque para adelantarse en el marcador con un disparo del brasileño Renato (m.17), que aprovechó un rechace de Arnau a su compañero Juan Navas.
En la reanudación, el Málaga apuró sus últimos minutos en casa como equipo de Primera y trató de levantar los ánimos de la afición, cuya única alegría podía ser la victoria sobre el eterno rival.
Pero el Sevilla supo aguantar las embestidas del rival y durante los últimos instantes del juego se limitó a defender la ventaja en el marcador, aunque no desaprovechó las ocasiones de aumentar su renta y lo consiguió con un disparo con la zurda de Fernando Sales (m.89).
(EFE)