Imagine que su médico le dijera: “Salga a correr tres veces por semana y acuéstese con su pareja al menos una vez cada tres días”. Quizá se indignara por la intromisión en la vida privada y tal vez corriera a casa con la receta médica como si fuera Moisés con las Tablas de la Ley. No es una fantasía tan ridícula como pudiera parecer, a juzgar por los resultados de un estudio recién publicado que trata de medir la energía consumida durante el coito. Con algunos matices, pero no cabe duda de que practicar sexo en pareja quema calorías. Eso sí, no tantas como media hora de footing.
El sexo quema más calorías que caminar pero menos que correr
Un estudio mide por primera vez las calorías consumidas por las parejas durante sus relaciones sexuales. El coito puede considerarse, en determinadas condiciones, como un gasto energético “importante”