El domingo en la noche, Sebastián Bauzá apagó el teléfono. Los mensajes habían ido y venido de manera frenética en el grupo de Whatsapp de los dirigentes de la AUF durante el fin de semana, desde la reunión del viernes Torre Ejecutiva con el presidente Mujica. La decisión ya estaba tomada, pero el presidente de la AUF decidió consultarlo con la almohada unas horas más, para conversarlo cara a cara con sus pares y tomar la decisión el lunes por la mañana: el Comité Ejecutivo, bajo el cual Uruguay fue cuarto en el Mundial y campeón de América, renunciaba tras cuatro años, jaqueado hasta reducir su poder político por debajo del mínimo indispensable.
El solitario final de Bauzá y el Ejecutivo
El presidente de la AUF renunció en pleno tras cuatro años de mandato; el último choque con Nacional fue el tiro de gracia a una gestión desgastada