La Policía austriaca reveló este jueves que el "carcelero de Amstetten" pudo haber amenazado a su hija y sus hijos-nietos, encerrados en un sótano, con introducir gas en caso de que intentaran rebelarse en su contra.
La Policía austriaca reveló este jueves que el "carcelero de Amstetten" pudo haber amenazado a su hija y sus hijos-nietos, encerrados en un sótano, con introducir gas en caso de que intentaran rebelarse en su contra.
Éste es sólo el más reciente de los detalles macabros de este caso, que ha conmocionado al mundo entero y que es considerado el delito más grave en la historia de Austria.
"A veces también pasaba toda la noche allí. Ahora sabemos por qué", agregó la cuñada de Fritzl, en referencia a las sistemáticas violaciones sufridas por Elisabeth, de 42 años.
El jubilado, que permanece en prisión preventiva, confesó tras su detención el sábado pasado ser el padre de los siete hijos de Elisabeth nacidos en el sótano en condiciones infrahumanas, de los que uno murió a los tres días.
El jubilado Paul H. cuenta, además, que estuvo en tres ocasiones en la casa de Fritzl en Amstetten (a 130 kilómetros de Viena), la última vez en 2005, cuando se sentaron en la terraza y notó que a los otros tres niños, hijos del incesto del padre con la hija y que había adoptado el matrimonio, se les había prohibido ir al sótano.
En esas fechas, de acuerdo con la reconstrucción actual de los hechos, su hija se hallaba cautiva con tres hijos en el calabozo, cerrado herméticamente con una puerta maciza de acero y hormigón.
"Vamos a defender la imagen de nuestro país, queridos amigos", exclamó el jefe de Gobierno socialdemócrata en un mitin en Viena.
Los guardias de un servicio privado garantizarán la seguridad de Elisabeth Fritzl y de seis de sus hijos, además de su madre Rosemarie, esposa de Josef.
Por todo ello, se han reforzado las medidas de seguridad y se ha prohibido sacar fotografías en toda el área del hospital.
(EFE)