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Según asociaciones de veteranos, más de 350 ex combatientes -hasta 454, según algunas fuentes- se han suicidado tras el conflicto que en 1982 enfrentó al Reino Unido y Argentina por la soberanía de las Islas Malvinas, cifra que supera la de muertos en ese combate y en el hundimiento del crucero General Belgrano.

Para las asociaciones de veteranos, las instituciones nunca tuvieron una estrategia adecuada de asistencia psicológica para quienes participaron en la guerra, la mayor parte reclutas forzosos de origen humilde a quienes las reiteradas crisis económicas y sociales de Argentina han situado en una posición de extrema vulnerabilidad.

Para el veterano Ernesto Alonso, esto demuestra que "no se trata de un conflicto social más de indigentes, sino que existe una problemática específica que necesita una planificación y un trabajo especializado."

Cifras del CEIM muestran que ha intentado suicidarse en una o más ocasiones el 10 por ciento de los excombatientes y el 28 por ciento tiene ideas recurrentes al respecto.

Esteban dijo a EFE que parte del problema al que se enfrentan los veteranos es que "en primer lugar, el propio ejército argentino no quiso reconocer sus errores y culpó de la derrota a los soldados conscriptos, mientras que la sociedad argentina, que apoyó la invasión de las islas, nos abandonó y nos vinculó con la dictadura militar".

Para Esteban, el éxito de la película -que se inicia con el suicidio de uno de sus protagonistas- "ha abierto un debate constructivo en la sociedad argentina y ha generado una conciencia y una nueva actitud ante el veterano: antes éramos cómplices de la dictadura, ahora somos víctimas".

" A más a largo plazo, modificando la legislación de la comisión de veteranos para dar a las asociaciones una mayor presencia en su organización", afirmó.

(EFE)

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