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Se termina la historia. Atrás quedará una larga temporada iniciada con tareas de pesas para fortalecer músculos y culminada con la adrenalina de las finales. Por el camino quedaron entrenadores y jugadores extranjeros que se fueron cambiando conforme a las necesidades de los equipos. No hay tiempo para las dudas. Los duelos están debidamente planteados. El consolidado Fitipaldo con Barrera por la supremacía del armado. La pelea por la zona pintada entre Passos y Myles. Y el aporte goleador de Martínez y Aguiar.

Bajo estas perspectivas y con las entradas agotadas, Malvín y Hebraica juegan este viernes el quinto y definitivo encuentro final de la Liga Uruguaya, desde la hora 21.15, en el Palacio Peñarol.

La paridad fue la constante de los cuatro partidos. Ocho puntos fue la máxima diferencia con que terminó un encuentro en favor de uno. Otro hecho significativo son los pocos puntos que se anotaron lo que marca el trabajo defensivo de los dos. Un sello que identifica a los entrenadores Pablo López y Marcelo Signorelli.

En el primer encuentro el marcador fue bajísimo: Malvín ganó 55 a 53. En ninguno de los cuatro juegos un equipo superó la barrera de los 80 puntos. En este rubro se debe destacar la tarea defensiva de los macabeos que bajaron considerablemente el poder goleador de su rival. Lo máximo que anotó Malvín fueron 71 puntos.



Arbitraje
La terna encargada de dirigir la quinta y última final de la Liga Uruguaya estará conformada por Miguel Nieto, Hebert González y Ricardo Olivera. El encuentro final de esta noche contará con un juego preliminar. Desde la hora 19 jugarán la selección sub 15 de Uruguay ante los Cadetes de Malvín.



El equipo de Pablo López encontró un punto fuerte en la zona pintada. Ya no se depende tanto de Martínez sino que el hombre de las finales es Anthony Myles. El poste aportó 75 puntos en lo que va de las finales y es un problema que ni Passos ni Freije y mucho menos Páez, pudieron resolver.

El goleo de los macabeos es más repartido y parejo. Está claro que su principal arma radica en el tridente Barrera, Izuibejeres y Aguiar. A ellos se suman los triples del estadounidense Freije que lastima cuando sale a jugar afuera.

El partido está planteado. La marca, los duelos individuales y la adrenalina formarán parte del combo de la definición.