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La compañía Lonmin, propietaria de la mina sudafricana de Marikana donde han muerto 44 personas desde el inicio de una huelga el 10 de agosto, ignoró este lunes a los piquetes y aseguró que la protesta terminará este martes porque "la mayoría quiere volver al trabajo".

En una rueda de prensa celebrada en el Centro de Conferencias de Lonmin, cerca de la mina, los responsables de la compañía, apoyados por dos sindicatos, la mayoritaria Unión Nacional de Mineros (NUM) y Solidaridad, exigieron a los mineros volver este martes al trabajo.

"La mayoría de los trabajadores no está en huelga, y no ha podido ir a trabajar debido a la violencia que ha rodeado esta huelga ilegal", aseguró Mark Munroe, vicepresidente ejecutivo de Minería de Lonmin.

Munroe aseguró que los sindicatos de Lonmin han coincidido con la empresa en reclamar el fin de la huelga, pese a que la Asociación de Trabajadores de la Minería y la Construcción (AMCU), promotores de las protestas, no han alcanzado ningún acuerdo con la dirección.

El vicepresidente ejecutivo añadió que aquellos empleados que no se presenten en sus respectivos puestos podrían ser despedidos, según el nuevo ultimátum de la compañía, que fue aplazado hasta mañana.

La dirección ignoró la reunión de unas 3.000 personas poco antes en el campamento minero, donde los líderes de la protesta pidieron continuar la huelga hasta lograr sus demandas salariales.

"Vamos continuar hasta el final. No vamos a volver al trabajo, y no tengo miedo de perder mi empleo", aseguró uno de los huelguistas, que pidió permanecer en el anonimato.

El vicepresidente de Lonmin argumentó que la AMCU no representa a la mayoría de los empleados de la mina, y que tampoco han trasladado sus demandas por los cauces habituales.

"Debo decir que la AMCU está en estos momentos manteniendo una reunión con la directiva, y estamos contentos de que empiecen a utilizar los cauces habituales de contacto", indicó Munroe.

El alto directivo se congratuló de que el 27 por ciento de los empleados acudieran hoy a sus puestos, pese a que la producción en la explotación es "insignificante".

"Los sindicatos y la dirección están trabajando conjuntamente para que cada vez más trabajadores regresen a sus puestos", añadió el vicepresidente de la compañía.

La dirección se mostró confiada en que la Policía logre garantizar la seguridad de quienes decidan no secundar la huelga. Un total de 34 mineros, armados con palos y machetes y que llevaban varios días en huelga para protestar por las condiciones de trabajo impuestas por Lonmin, fueron acribillados por la Policía el pasado jueves cuando un grupo de trabajadores cargó contra los agentes, que aseguran actuaron en defensa propia.

Varios días antes, otras diez personas fallecieron durante otros disturbios ocurridos en relación con la huelga. Sudáfrica ha declarado una semana de luto oficial, que se inició hoy y que finaliza el próximo domingo, por las 44 personas fallecidas.
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