Campeón sudamericano y panamericano. Medallista mundial y olímpico. Milton Wynants fue un deportista único en la historia del deporte uruguayo. A 11 días del comienzo de los Juegos Panamericanos de Guadalajara, Uruguay comienza una etapa de transición. La era pos Wynants.

En la última edición de los Juegos, Río de Janeiro 2007, el sanducero ganó la medalla de bronce en la prueba por puntos de ciclismo.

Con ese logro se convirtió en el máximo conquistador uruguayo de preseas en Juegos Panamericanos. También fue, en la misma prueba, plata en Mar del Plata 1995, bronce en Winnipeg 1999 y oro en Santo Domingo 2003 donde completó un histórico doblete dorado al imponerse en ruta.

Pero lo increíble del bronce de Río fue que lo ganó después de estar tres años afuera de los velódromos internacionales.

Su última cita había sido en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. En 2006 renunció a la selección por el conflicto que surgió en la Federación Uruguaya de Ciclismo. Pero volvió en Río.

“Llegué sin una preparación adecuada, con una contractura fuerte en la pierna derecha y recuperándome de una gripe”, como contó a El Observador entonces.

Y sin embargo, volvió al podio. ¿Tiene Uruguay hoy un deportista de esta clase como para sentirse favorito a ganar medallas?

No. Porque Wynants fue uno de los máximos ganadores del deporte uruguayo. En una delegación que integran 114 deportistas para competir en 20 de los 36 deportes que conforman el calendario de los Juegos, Uruguay no tiene un candidato de peso al oro.

Pero sí tiene muy buenos deportistas para pelear un podio en algunas disciplinas. Tal es el caso del yachting donde tres de los dos barcos que presentará Uruguay van en busca de medalla. Pablo Defazio fue el mejor en Río 2007 con la medalla de plata obtenida junto a Eduardo Médici en la clase snipe. Esta vez lo acompañará Manfredo Fink.

Alejandro Foglia, en laser standard, intentará entreverarse arriba aunque en el último Sudamericano terminó noveno.

En remo, Rodolfo Collazo y Emiliano Dumestre integran el bote más competitivo. Ya fueron oro en los Odesur del año pasado en Medellín.

El abanderado será Marcelo Chirico, medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud el año pasado. En esa ocasión, el jinete saltó en categoría 1,20 metros. Esta vez lo hará en una mayor. A no mezclar los tantos, su objetivo será obtener cupo para los Juegos Olímpicos de Londres para lo cual no necesita medalla.

Si de objetivos específicos se trata, Andrés Silva tiene claro que en el área panamericana está la mejor velocidad del mundo.



El gran vacío
Uruguay no tendrá representantes en ciclismo en Guadalajara. Insólito, pero cierto. La delegación que viajó al torneo clasificatorio no contó con los mejores ciclistas, sancionados por retirarse de la Vuelta este año. El año anterior tampoco fueron los mejores a los Juegos Odesur por competir en la Vuelta y uno de los jóvenes que participaría fue dado de baja de la delegación por dopaje. El ciclismo es el deporte que más oros le dio a Uruguay en Panamericanos, además de cinco platas y siete bronces. Una pena.



En pelota –deporte incluido para que México sume oros– Uruguay puede sorprender. A las damas las dirige Néstor Iroldi quien fuera campeón mundial con César Bernal.

En fútbol, el presente lo invita al podio aunque el equipo que dirige Juan Verzeri se juntó hace unas semanas. El rugby debutará en Panamericanos en modalidad seven. Uruguay enfrentará un grupo accesible: Estados Unidos, México y Guyana pero si llega a los cruces por medallas se puede encontrar con Argentina, Canadá, Chile y Brasil. Más complicados.

El básquetbol presentará equipo a estrenar y el hándbol femenino tiene en Brasil, Argentina y Cuba tres rivales de mayor nivel como para aspirar a medalla. Guadalajara tiene la última palabra.