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Tabárez busca un golero que le cubra una etapa en el arco. Unas veces fue la pelota, la cancha o una salida en falso. Y en otras la nieve, el efecto o un rebote. Y el golero no aparece. De un tiempo a esta parte parecen haber ganado las dudas ante las confirmaciones. La apuesta es a Muslera, pero como el propio Tabárez reconoció en mayo: “No me animaría a decir que está totalmente afirmado”.
¿Qué pasa en el arco de Uruguay? ¿Por dónde pasan las fallas? ¿Errores técnicos o dificultades propias de un puesto para el que cada día se generan más dificultades con balones tendientes a favorecer a los ejecutantes? Estas interrogantes fueron planteadas al entrenador de los goleros de la selección, Celso Otero, que entiende que hay que “tolerar, apoyar y entender”. Uruguay viaja a la Copa América con un ojo de la crítica puesto en el arco. De un tiempo a esta parte se tiende a hablar con facilidad de una función donde habría que conocer pequeños detalles para detenerse a analizar. Otero los brinda.

“El puesto es cada vez más difícil porque cambiaron las condiciones para el arquero con la pelota y las limitaciones que impartieron en el reglamento. Este tiene cosas beneficiosas para favorecer la dinámica del juego y obligó al golero a mejorar con el pie. Todas esas dificultades generan que el espectáculo tenga emociones abundantes. Determinado diseño de pelota también ayuda al que remata y le genera más dificultades al golero. En el futuro vendrán otros elementos en la dirección de que existan más goles. Fíjese que se remata al arco y el movimiento de la pelota genera incertidumbre”, comenzó diciendo Otero a El Observador.A modo de ejemplo, expresó que: “Además hay un tema comercial, cada campeonato se tiene un pelota distinta y hay diferencia. Las hay livianas, otras más erráticas en función de la velocidad y todas esas cosas existen”.

Consultado sobre si hubo fallas técnicas de los goleros, respondió: “Al tener que actuar en función de una velocidad mayor, la decisión para la respuesta y la técnica que se aplique es en menor tiempo y si hay elementos como cambios de trayectoria, se puede producir lo que se puede verse como un error técnico. Pero todo eso va con la velocidad en que se desplaza el balón que es diferente a cuando yo atajaba. Esas son cosas que se generaron para apoyar al que remata”.

Y ahí se genera el margen para ese instante de duda: ¿salir a cortar un envío o quedarse?“Ahí es donde se debe medir la situación del acierto o el error en cuanto a la urgencia de la jugada. Frente a jugadas de menos riesgos la respuesta siempre es eficiente. Ahora, en remates con potencia, juego aéreo, búsqueda del área con conocimiento del que ejecuta, porque los rematadores saben lo que genera, se propicia esa posibilidad de error”, respondió Otero.

Y agregó: “Si usted analiza las jugadas, sobre todo las de pelota quieta, la trayectoria busca un sector del área, el vuelo del remate, la velocidad de la pelota y el movimiento son elementos que obligan al golero a buscar una respuesta más veloz”.

El entrenador de goleros de Uruguay aclaró: “No lo pongo como excusa, lo pongo como elemento de discordia y mire que comparto esto que se busca porque el fútbol va a tener más vigencia si en los partidos hay goles. Se busca un ida y vuelta y desde ese punto de vista estoy de acuerdo”.Otero reveló que cuando se producen errores “más que indicarle hay que darle el entrenamiento al golero. Se pone en una mesa de evaluación permanente y deben asumir que es un puesto con aditivos especiales. Pero hay que apoyar, entender, tolerar y también comprender momento donde no está en sus mejores condiciones”.

Pero al margen de las críticas, el entrenador trasmitió tranquilidad de cara a la Copa América. “El que tuvo más posibilidades de demostrar que puede asumir y superar fue Fernando Muslera. Y en los últimos partidos mostró una evolución más que aceptable ante equipos poderosos como Alemania y Holanda. Compartí el análisis de Inzaurralde (El Observador) en el gol contra Holanda porque la mayoría culpa al golero y desde mi ángulo de entrenador es un error que fue producto de una situación generada por una circunstancia del juego. Yo veo a los goleros de Uruguay con una capacidad agonística que me conforma y me ilusiona para encontrar una solución definitiva en el arco uruguayo”.