ver más

El feeling entre hinchas de la selección uruguaya y los jugadores del combinado sigue intacto tras el mundial de Brasil 2014. Así se pudo apreciar ayer en el aeropuerto de Carrasco, donde cientos de aficionados llenaron el hall de la terminal aérea para alentar a los futbolistas en su regreso al país.

Desde la hora 17.30 comenzaron a llegar seguidores de la celeste para aguardar el vuelo que tenía previsto arribar a las 19. En la espera, de vez en cuando se cantaba el tradicional “soy celeste” y también el “olé, olé, olé, olé, Suárez, Suárez” para homenajear al delantero sancionado por la FIFA. Otro al que se le dedicó un cántico fue al entrenador: “No se va, Tabárez no se va”, corearon algunos, aunque la entonación no fue tan fuerte como cuando gritaron por el atacante.

Cuando los monitores indicaron que el avión había aterrizado, la expectativa de los hinchas estaba a punto de ebullición. Las cintas de contención ya no brindaban garantías en el pasillo montado para evitar invasiones.

Los efectivos de la Fuerza Aérea evaluaron el panorama con la seguridad de la delegación celeste y determinaron que los futbolistas y cuerpo técnico se asomaran a saludar por la salida de arribos y luego salieran por la zona VIP. La medida molestó a los aficionados que esperaban un contacto más directo con sus ídolos.

Ni bien se apreciaron los primeros futbolistas a través de los vidrios, el griterío, de un público mayoritariamente femenino, fue infernal.

Los jugadores salieron y saludaron frente a las cámaras e hinchas que estaban en esa zona. Lugano y Godín se acercaron a la gente, todos posaron para las cámaras y Arévalo Ríos fue el último en irse.

Luego, afuera, hubo corridas y más gritos mientras el ómnibus se retiraba con los jugadores, quienes saludaron a los hinchas a través de las ventanas.

El amor sigue siendo incondicional.

Se fugaron

Mientras el ómnibus de la selección se retiraba, Cáceres y Fucile se fueron en una camioneta verde militar. Picaron a toda velocidad.

Suárez lo hizo famoso

Walter Ferreira, el kinesiólogo de la celeste, fue reconocido por los hinchas que pasaban a su lado. “Es el que fue a buscar Suárez”, decían.

Mujica y Topolanski

El presidente José Mujica esperó infructuosamente el jueves la llega de Luis Suárez, quien retornaba suspendido por la FIFA. Pero ayer no quiso perderse la llegada del plantel uruguayo. Los esperó a la salida del avión y los saludó a todos.

1.000 Hinchas

Fueron los que se arrimaron ayer al aeropuerto para esperar a los jugadores. En principio se armó un cordón con cintas para que pasaran los futbolistas. Pero el gentío las derribó y los jugadores solo se asomaron a saludar para luego retirarse.

Seguí leyendo