En medio de presiones y tensión, renunció el presidente boliviano Carlos Mesa
La dimisión del presidente de Bolivia, Carlos Mesa, dejó este martes la resolución del conflicto que vive el país en manos del Congreso, que deberá decidir el lugar y la fecha de la sesión en la que analice la renuncia, en medio de las presiones de los se
El presidente del Parlamento, Hormando Vaca Díez, anunció en la víspera que hoy, martes, pactará con los partidos políticos y con las brigadas departamentales las condiciones del reinicio de las labores en el Legislativo, parado desde hace casi tres semanas.
"Si trabajamos bajo un marco de presión, las decisiones pueden ser tomadas al calor de la presión de algunos centenares de ciudadanos", dijo el presidente del Parlamento en referencia a las manifestaciones que se realizan desde mediados de mayo alrededor de la plaza donde están los palacios de Gobierno y Legislativo, en el centro de la urbe paceña.
Según la Constitución, en caso de que el Congreso acepte la renuncia, la sucesión presidencial recae en Vaca Díez, después en el presidente de los Diputados, y en último lugar, en el presidente de la Corte Suprema de Justicia, el único de los tres habilitado para convocar a elecciones.
El gobernante justificó su salida al señalar que "Bolivia está acercándose a un punto en el que nadie está dispuesto a escuchar al otro y en el que unos pocos están imponiendo sus criterios sobre una gran mayoría".
"Nosotros somos un movimiento democrático y vamos a apostar por salidas democráticas y salidas constitucionales", indicó Morales, quien, no obstante, advirtió que "si Hormando Vaca Díez no renuncia a la sucesión, sólo va a polarizar a Bolivia".
El presidente de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto, Abel Mamani, apuntó que la dimisión de Mesa busca "desmovilizar a los sectores" que piden la nacionalización del gas y una Asamblea Constituyente.
El desenlace de la crisis boliviana está, de esta forma, supeditado a la acción de los sectores sociales y sindicatos, que el lunes protagonizaron en La Paz la manifestación más multitudinaria desde el inicio de la crisis.
Ante la grave situación, el alcalde paceño ha anunciado el inicio de un paro cívico en defensa de la ciudad y grupos de vecinos en distintos barrios han organizado comités de vigilancia para proteger sus propiedades.
(EFE)