En primera clase
Álvaro Recoba fue titular este domingo por primera vez en un partido oficial desde que volvió a Nacional y de dos pases suyos nacieron los dos primeros goles albos
La discusión será eterna. O por lo menos durará mientras el Chino Recoba juegue en Nacional. ¿Tiene que ser titular o entrar en el segundo tiempo cuando los rivales están cansados? Esta última fue la razón que dio Marcelo Gallardo durante el Apertura para que el experimentado jugador ingresara siempre en el segundo tiempo y resultara, en varios partidos, desequilibrante.
Hubo quienes se subieron al carro de la magia del futbolista nacido en Danubio. Hinchas y periodistas comenzaron el debate: con lo que está jugando tiene que entrar desde el arranque. El técnico se mantuvo en sus trece, más después del partido contra Danubio, donde tuvo que disputar 72 minutos por una lesión de Matías Sosa y al partido siguiente se quedó afuera del plantel por una fatiga muscular.
Gallardo tuvo razón porque Recoba fue importante en el desenlace del campeonato pasado jugando solo 485 minutos. El penal ejecutado en la hora contra Peñarol, el gol frente a Liverpool en la última fecha y el fútbol que desplegó en otros encuentros, sacó a Nacional de momentos complicados.
Después de la pretemporada, con una puesta a punto que no había tenido en mucho tiempo, Recoba empezó de titular los amistosos de verano. Tuvo sus buenos momentos, hizo un gol contra San Martín de Perú, pero cuando se inició la competencia oficial, el Chino fue otra vez al banco.
Contra Vasco Da Gama actuó 20 minutos y media hora frente a Libertad, ambos por la Copa Libertadores. Para el estreno en el Clausura, Gallardo incluyó a Recoba entre los 11, el domingo frente a River Plate.
La categoría del Chino es indiscutible. También lo es que los años no pasan en vano y él está pisando los 36. De enganche, delante de Píriz y Damonte, fue la ubicación que le dio el técnico.
A los siete minutos hizo gala de su formidable sentido para jugar el fútbol. Aguantó la pelota y la metió en el momento preciso a Damonte, que con inteligencia se desmarcó. El argentino avanzó, lanzó el centro pasado y Medina se encargó de marcar el primer gol del juego. Con esa pincelada de claridad abrió la defensa rival y gestó la jugada que en esa ocasión terminó en la red. No siempre sucede y por eso a veces los toques de categoría quedan en el olvido o pasan inadvertidos.
Sobre la media hora, Recoba vio por el rabillo del ojo que Viudez corría como loco por la derecha. Le puso la pelota adelante, para que el delantero continuara su carrera y rematara cruzado. Segundo gol, segunda participación clave de Recoba.
Después, el Chino trató de distribuir de la mejor manera el fútbol de Nacional, se molestó con sus compañeros cuando no lo buscaron y lentamente fue perdiendo fuerzas.
En el complemento prácticamente no participó del juego, hasta que Gallardo lo sustituyó a los 65 minutos por Cabrera. Nunca, salvo aquel partido contra Danubio, Recoba había jugado tantos minutos en un partido desde que llegó a los tricolores.
Esas dos jugadas que terminaron adentro del arco de Laforia ya pagaron la titularidad del ex futbolista de Inter de Milán. Nacional sacó una ventaja de dos goles en media hora con dos participaciones fundamentales de Recoba.
Si después sufrió para mantener el resultado no es problema exclusivamente del Chino. Lo cierto es que cuando la clase es de Primera, será clave desde el comienzo o con el partido empezado. l