Turquía se encamina este lunes, por primera vez en su historia, hacia una segunda vuelta electoral el 28 de mayo entre el presidente Recep Tayyip Erdogan y su principal rival, el socialdemócrata Kemal Kiliçdaroglu.
Turquía se encamina este lunes, por primera vez en su historia, hacia una segunda vuelta electoral el 28 de mayo entre el presidente Recep Tayyip Erdogan y su principal rival, el socialdemócrata Kemal Kiliçdaroglu.
Con el 99.83% de las mesas escrutadas, Erdogan obtuvo el 49,25% de los votos seguido por su principal oponente, Kiliçdaroglu, con un 45,05%. Se trata de un resultado mejor de lo esperado para el jefe de Estado, ya que los últimos sondeos pre electorales lo situaban en desventaja.
No se trata del escrutinio definitivo, por lo que Erdogan, en el poder desde 2003, no descartó esta madrugada que el recuento final, que incluirá los votos en el extranjero, le asigne una nueva victoria en primera vuelta.
Por su parte, el opositor Kiliçdaroglu también se mostró optimista en caso de segunda vuelta. "Si nuestra nación dice balotaje, nosotros absolutamente ganaremos en balotaje", sostuvo el jefe socialdemócrata, que lidera una amplia coalición de seis partidos opositores. “La voluntad de cambio en la sociedad es más grande que el 50%", añadió.
Pero la agencia francesa AFP escribió que el alto respaldo recibido por el actual mandatario cayó como un “baño de agua fría” sobre la coalición opositora, que descontaba el triunfo cómodo en primera vuelta.
Para el diario oficialista Sabah, afín a Erdogan, que el presidente quedara en primera posición el domingo representa ya "un éxito formidable".
La expectativa que suscitaban estas presidenciales, incluso en Europa por el rol del ejecutivo turco en la guerra de Ucrania, quedó demostrada por el altísimo nivel de concurrencia a las urnas, cercano al 90% de los 64 millones de empadronados.
"Creo sinceramente que seguiremos sirviendo a nuestro pueblo en los próximos cinco años", dijo Erdogan ante sus seguidores en la madrugada del lunes, confiando en que repetirá su desempeño en las presidenciales de 2018, cuando renovó en primera vuelta.
Además, su formación, el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamoconservador), parece estar en condiciones de mantener su mayoría en el Parlamento al obtener el 35% de los votos a legisladores, aunque con el peor resultado desde que llegó al poder.
Incluso así, probablemente seguirá dominando el hemiciclo gracias la alianza electoral formado con otros partidos, principalmente el ultranacionalista MHP y el fundamentalista Yeniden Refah, con los que mantiene la mayoría absoluta de diputados.
Los buenos resultados del MHP, ligeramente por encima del 10%, son de cierto modo una sorpresa, ya que los sondeos le otorgaban varios puntos menos.
Aunque el AKP bajará de los actuales 285 diputados a 268, se prevé que la alianza tendrá 324 de los 600 escaños, manteniendo así una cómoda mayoría.
El partido socialdemócrata CHP, por su parte, subirá de 134 a 167 escaños. Con los 44 que añadirá su socio de coalición, el nacionalista IYI, seguirá en la oposición, incluso si recibe el apoyo de la izquierda kurda, que seguirá siendo el tercer partido del hemiciclo, con 62 escaños
En medio de esta incertidumbre, el índice de la Bolsa de Estambul presentó una caída del 4% este lunes por la mañana.
El resultado de la segunda vuelta dependerá en parte de un tercer hombre, el ultranacionalista Sinan Ogan, de la Alianza Ata, que quedó en un lejano tercer puesto, con alrededor del 5,3%. Pero, por ahora, Ogan no oficializó el apoyo a ninguno de los candidatos en el balotaje, aunque obviamente está mucho más cerca de Erdogan que de Kiliçdaroglu.
Hasta bien entrada la noche, los dos partidos que se repartieron más votos libraron una batalla de cifras, instando a sus observadores respectivos a permanecer en los lugares de recuento de votos "hasta el final".
La coalición de Kiliçdaroglu no tardó en refutar las primeras cifras, que daban una cómoda ventaja a Erdogan, afirmando que los resultados de los colegios electorales más favorables al candidato de la oposición todavía no habían sido contabilizados por los múltiples recursos presentados que ralentizaron el escrutinio.
(Con información de agencias)