ver más

A los 21 años cumplidos en febrero, Leandro Gelpi (foto) tendrá la gran posibilidad –y responsabilidad– de ser el arquero de Peñarol hoy a la hora 17 en el Centenario en un partido clave ante Defensor Sporting por el Clausura, que puede marcar un punto de quiebre en el torneo.

Es que los aurinegros no se pueden dar el lujo de perder nuevamente –como les ocurrió el domingo y de atrás ante Danubio– y debido a eso, el tercer arquero del club tendrá todo el peso encima.

Al no poder jugar Fabián Carini por su lesión, y no estar su suplente, Danilo Lerda porque estuvo con fiebre, Gelpi se pondrá el traje de golero en una tarde vital.
El arquero ya formó parte de la lista de 25 jugadores que disputó la edición del año pasado de la Copa Santander Libertadores.

Hace siete años que defiende a Peñarol, ya que realizó todas las divisiones formativas del club. El jueves es el titular de la Tercera división que dirige Tito Goncálvez. Nunca jugó al baby fútbol, aunque sí lo hizo en la Asociación Uruguaya de Fútbol Infantil (AUFI). Primero defendió a Progreso y luego a Wanderers antes de llegar a la Novena división mirasol llevado por el captador Del Puerto.

“Es un sueño poder jugar en Peñarol porque es el club del que soy hincha desde chico”, indicó Gelpi a El Observador.

Leandro vive aún con sus padres en Nuevo París, pero está cercano a mudarse con Andrea, su compañera, ya que hace tres años nació Tomás. “Va a ser difícil mudarse. Mi viejo no quiere porque está pegado al nieto”, dice entre sonrisas. La intención del arquero es llevar a Tomás al Estadio. “Capaz que se asusta un poco, pero lo quiero llevar porque es un día muy especial para mí”, indicó.

Uno de los arqueros que más admiró de chico fue José Luis Chilavert. “Me gustaba su estilo. Me acuerdo que fuimos con mi padre a ver la final del Uruguayo 2003. Tenía 12 años y grité el gol de Bizera contra Nacional en la tribuna”, dijo.

Le gusta el estilo de Fernando Muslera y Gianluigi Buffon. “Son dos muy buenos goleros con sus estilos propios”.

El técnico que más lo marcó fue Cacho Caetano. Al igual que Tony Pacheco, recuerda a la ex gloria aurinegra con cariño. “Fue el primer entrenador que tuve en Peñarol. Hizo historia en el club y tenía un trato entrañable con nosotros. Dejó un gran recuerdo”.

Entre enero y febrero se dio el gusto de defender a Peñarol en un torneo oficial como el Preparación y fue elegido el mejor en su puesto, además de ser el menos vencido.

“Es un buen arquero, fuerte, grande, salidor, bastante completo. En el Preparación mostró su personalidad, marcándole los movimientos a sus compañeros a gritos y eso es muy importante”, admitió a El Observador su técnico en ese campeonato, José Enrique De los Santos.

Con Gregorio Pérez era suplente de Carini. Ante Liverpool, el año pasado, estuvo a punto de jugar porque Carini no estaba bien, pero se lesionó los aductores. Al hablar de su juego, sostiene que “siempre me inculqué tratar de ponerme el equipo al hombro, soy el que veo a mis compañeros de espaldas y trato de mantenerlos concentrados”.

Respecto al partido de hoy, Da Silva le dijo que “jugara tranquilo, que confía plenamente en lo que pueda hacer”. Tiene liderazgo pese a su juventud y demuestra personalidad. Espera que el jueves sea su día soñado. Y, por supuesto, con Tomás como testigo.