Una selfi publicada en Facebook se usó como evidencia para ayudar a condenar a una mujer canadiense que estranguló a su amiga hasta la muerte.
Una selfi publicada en Facebook se usó como evidencia para ayudar a condenar a una mujer canadiense que estranguló a su amiga hasta la muerte.
Los investigadores vieron en la imagen que Antoine vestía un cinturón negro que coincidía con el que fue hallado cerca del cuerpo de la víctima y que había sido el arma asesina. De esta forma, la chica fue declarada culpable de homicidio y condena a siete años de prisión, informó el diario The Telegraph.
Las amigas habían estado bebiendo y consumiendo drogas la noche del crimen. Antoine le había dicho a la Policía que su amiga se había ido de un bar con un desconocido pero, una vez descubierto el cinturón, confesó que la asesinó tras una discusión y abandonó el cuerpo en un vertedero.
La chica de 21 años también había intentado intencionalmente obstruir la investigación al engañar a los detectives con una publicación en Facebook a su amiga la noche en que la mató. "¿Dónde estás?", escribió ella, "No he tenido noticias tuyas. Espero que hayas llegado a casa segura".
"Nunca me voy a perdonar por lo que hice. Nada de lo que diga o haga la traerá de vuelta. Lo siento mucho. Esto nunca debió haber pasado", dijo en un comunicado que fue entregado por su abogado.