Cualquiera sean los nombres que lleguen a disputar el partido decisivo, una final de Grand Slam siempre está cargada de emoción, tensión y juego de alto nivel. Pero en esta oportunidad, el hecho de que el serbio Novak Djokovic y el británico Andy Murray diriman el título de 2013 en Melbourne, tiene ingredientes especiales.
Esta vez es diferente
Será la tercera vez que Djokovic y Murray se verán las caras en instancias decisivas del Abierto de Australia, y en los papeles es la más pareja