Estados Unidos condenó “duramente” el ataque a la embajada de Cuba en Washington y se comprometió a llevar a cabo “una investigación apropiada” sobre lo ocurrido.
Estados Unidos condenó “duramente” el ataque a la embajada de Cuba en Washington y se comprometió a llevar a cabo “una investigación apropiada” sobre lo ocurrido.
El gobierno del presidente estadounidense Joe Biden, que mantiene una relación tensa con Cuba, bajo embargo desde 1962, “condena duramente el ataque reportado”, afirmó este lunes por la noche en un comunicado Jake Sullivan, consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.
“Los ataques contra instalaciones diplomáticas son inaceptables”, dijo Sullivan.
El consejero precisó que el gobierno está “en contacto con funcionarios de la embajada cubana y autoridades encargadas de hacer cumplir la ley para garantizar una investigación apropiada y oportuna”, así como para ofrecer “apoyo para futuros esfuerzos de protección”.
Washington reconoce que la protección de las embajadas forma parte de sus obligaciones bajo las Convenciones de Viena y “está comprometido con la seguridad de las instalaciones diplomáticas y de los diplomáticos que trabajan en ellas”, declaró a periodistas el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller.
El canciller Bruno Rodríguez había informado durante la noche del domingo por redes sociales que la embajada de Cuba había sido blanco de un “ataque terrorista de un individuo que lanzó 2 cócteles molotov”, pero que el personal de la representación diplomática no había sufrido heridas.
La embajadora cubana en Estados Unidos, Lianys Torres Rivera, afirmó en X, antes Twitter, que se permitió el acceso de las autoridades estadounidenses a la legación diplomática “para la toma de muestras de los cócteles molotov”.
Por su lado, Rusia, un aliado histórico de Cuba, condenó “enérgicamente” el incidente y urgió a las autoridades norteamericanas a realizar una investigación “en profundidad”.
“Los responsables de haber orquestado esto deberían ser castigados con severidad”, dijo en un comunicado la portavoz de la cancillería rusa, María Zajárova.
El canciller cubano hizo hincapié en que se trata del “segundo ataque violento contra la sede diplomática en Washington”, en referencia a otro incidente ocurrido en abril de 2020, cuando un hombre efectuó disparos contra la embajada cubana en la capital estadounidense.
En ese momento, las autoridades estadounidenses arrestaron a Alexander Alazo, de 42 años y residente en Texas, acusado de “asalto con intención de matar”.
México también se solidarizó con Cuba al pedir “una investigación exhaustiva y a llevar a los responsables ante la justicia”, según un comunicado de la secretaría de Relaciones Exteriores mexicana.
El ataque de la noche del domingo ocurrió unas horas después de que Díaz-Canel regresara a La Habana luego de haber pasado toda la semana en Nueva York, donde asistió a la Asamblea General de Naciones Unidas y a otras actividades con partidarios de Cuba en Estados Unidos.
(Con información de AFP)