La pequeña formación de extrema-izquierda CUP rechazó ayer apoyar la investidura del presidente independentista catalán saliente Artur Mas, acercando a la región a la convocatoria de unas nuevas elecciones apenas tres meses después de los últimos comicios y dando un frenazo al impulso independentista. Así, la región de Cataluña, con 7,5 millones de habitantes, tendrá que celebrar nuevas elecciones en marzo.
Estancamiento en Cataluña conducirá a nuevas elecciones
Un pequeño partido radical de izquierda impidió la investidura como presidente de Artur Mas
