El fervor, el entusiasmo y la esperanza habían alcanzado su máxima intensidad para los 3.000 entusiastas que decidieron ver la final del Mundial sub 20 entre Uruguay y Francia en la explanada de la Intendencia. El juez acababa de dar el pitazo final al alargue y se anunciaba el comienzo de otra agonía. “¿Nervios? ¿Y qué te parece? Nunca lo vi a Uruguay campeón del mundo. Quiero verlo, aunque sea en juveniles”, decía Gonzalo (35 años), con el rostro crispado en preparación de la definición por penales.
Fieles hasta el último penal
Poco más de 3.000 personas llegaron a la explanada de la Intendencia para alentar a Uruguay frente a una pantalla gigante