Antes, Blatter había señalado que Turquía podría incluso ser excluida de las eliminatorias del Mundial de fútbol 2010. "Algo no funciona en el fútbol, nunca he visto nada igual", dijo.
Antes, Blatter había señalado que Turquía podría incluso ser excluida de las eliminatorias del Mundial de fútbol 2010. "Algo no funciona en el fútbol, nunca he visto nada igual", dijo.
Por su parte, la Federación turca retrucó que también tiene quejas del comportamiento de los jugadores helvéticos.
A su vez, el Viceprimer Ministro turco, encargado de Deportes, Mehmet Alí Sahin, lamentó que Blatter se comporte "como un hincha suizo y no como el presidente de la FIFA (...) Si se decide alguna sanción contra Turquía es subjetiva", advirtió.
En las imágenes de televisión de la entrada al vestuario al término del encuentro, que Suiza perdió 4-2 aunque se clasificó gracias a su victoria 2-0 a la ida, los jugadores suizos recibieron una lluvia de proyectiles.
Benjamin Huggel dio una patada a uno de los técnicos de la selección turca, el turco Turc Ozalan Alpay dio otro puntapié a un jugador suizo y se desató una gresca general.
Por su parte, el jugador Stéphane Grichting, del Auxerre francés, que tuvo que ser internado por un problema en la uretra a causa de un puntapié que recibió en el bajo vientre, tras ser tratado en Estambul regresó con todo el equipo a Suiza.
El futbolista orinó con sangre y ahora estará de baja durante un periodo de entre una semana y diez días.
"Lo que más me indigna es la forma irrespetuosa en que Turquía recibió a un equipo visitante", agregó Blatter, refiriéndose a los tomates y huevos que lanzaron a los jugadores suizos a su llegada al aeropuerto, así como a los problemas administrativos y aduaneros que tuvieron.
Según el procedimiento de la FIFA, ésta reunirá los informes de su supervisor del encuentro, del responsable de seguridad de la FIFA presente, del árbitro y del cuarto árbitro, así como de la Asociación Suiza de Fútbol y de la Federación Turca.
(AFP)