ver más

Francia comenzó a vacunar a unos 64 millones de patos contra la gripe aviar, distribuidos en unas 2.700 granjas avícolas de todo el país, con la esperanza de evitar una extensión de la enfermedad viral, que condujo a sacrificar a decenas de millones de aves en los últimos años.

"La presión del virus sigue siendo elevada, pero la vacunación debería permitir tratar los casos aislados y evitar un tsunami", aseguró Jocelyn Marguerie, de la asociación nacional de veterinarios, con relación a la medida, de carácter obligatorio en las explotaciones de más de 250 ejemplares.

Según el gobierno, el costo estimado de la campaña será de unos € 100 millones, unos US$ 105 millones, para la temporada 2023-2024, lejos de los € 650 millones que costó la crisis de 2021-2022 para indemnizar a los avicultores por los sacrificios.

La vacunación se centra en los patos, criados para la producción de paté o carne, debido a que son muy sensibles al virus y lo excretan en el medio ambiente antes de presentar síntomas, favoreciendo así su propagación.

La enfermedad, presente en América, Europa, Asia y África, golpeó Francia de 2015 a 2017 y, de nuevo, desde finales de 2020. Sin embargo, desde julio, no se detectó en ninguna explotación francesa.

De hecho, la campaña de vacunación tiene como objetivo evitar tener que sacrificar cientos de aves en forma preventiva cuando aparece un caso en alguna granja, sacrificio que debe abarcar también a las explotaciones cercanas, lo que afecta de forma durable a la producción y hace que se acumulen las pérdidas económicas.

El sector estima que los 64 millones de ejemplares deberían inocularse antes del próximo verano boreal con dos dosis a cada ave, la primera de ellas a los crías de 10 días, esquema del que resulta que los primeros patos vacunados estarán plenamente inmunizados en diciembre, un plazo que según algunos avicultores podrían ser tardío.

Francia ha estado entre los países más afectados por la propagación global sin precedentes de la influenza aviar altamente patógena, que ha interrumpido el suministro de carne y huevos de aves y ha disparado los precios en muchas partes del mundo en los últimos años.

Los estragos causados y los temores a que el virus pudiera mutar a uno transmisible a los humanos, llevaron al gobierno a lanzar la campaña, convirtiéndose así en el primer país de la Unión Europea (UE) en hacerlo.

Las primeras inyecciones se aplicaron a patos en una granja de Las Landas, una región del suroeste de Francia, en presencia del ministro de Agricultura, Marc Fesneau. "Es un momento de optimismo, tenemos la sensación de ver la luz al final del túnel", dijo el funcionario a los periodistas.

Cada vez más gobiernos han considerado la vacunación como una forma de contener la gripe aviar. Sin embargo, las barreras comerciales que tales vacunas pueden generar han hecho que los grandes exportadores de aves de corral se muestren reacios a inocular a sus aves.

Por lo pronto, el Ministerio de Agricultura de Japón anunció tiempo atrás que suspendería las importaciones de Francia una vez iniciada la campaña. Estados Unidos, por su parte, impuso restricciones a las aves de corral francesas, alegando el riesgo de introducir el virus en el país.

Según el Departamento de Agricultura estadounidense, las aves vacunadas no muestran signos de infección, lo que torna casi imposible determinar si el virus está presente en los ejemplares. El Gobierno francés, sin embargo, afirmó que seguirá adelante con la campaña, que se limitará por ahora a los patos, que son los más vulnerables y representaron sólo el 8% de la producción avícola total francesa.

(Con información de AFP)

Temas:

Francia

Seguí leyendo