ver más

La NBA está de paro. Sí. Ese mega espectáculo que mueve millones de dólares, que rompe récords de audiencia y de venta de entradas está en plena crisis. Por eso las grandes estrellas del básquetbol de la mejor liga del mundo se plantean seriamente irse a jugar a otros mercados. Incluso Kobe Bryant, que anda tanteando el de China.

Increíble pero cierto. El cierre patronal se decretó el 30 de junio. Pero ya desde el año pasado el conflicto estaba en la puerta.

¿De qué se trata? Los dueños de las franquicias alineados detrás del comisionado de la NBA David Stern están enfrentados con el sindicato de jugadores.

Esto determinó una serie de negociaciones que se abrieron después que los Dallas Mavericks se proclamaran campeones por primera vez en su historia al derrotar en las finales a Miami Heat.

En las mismas se intentó firmar un nuevo convenio colectivo. Los dueños de los clubes pretenden rebajas de los topes salariales para jugadores y presupuestales para las franquicias. Los deportistas no aceptaron los términos planteados.

El mismo escenario se planteó después de la temporada 1997-1998. En aquel entonces no se llegó a un acuerdo por el convenio y la temporada recién empezó el 5 de febrero de 1999. Se jugaron muchos menos partidos y los profesionales perdieron más de
US$ 10 millones en salarios.

El 7 de enero es la fecha límite para que se llegue ahora a un acuerdo. Pero por ahora no hay vías de entendimiento entre las partes.

Los patrones dicen que las pérdidas de esta temporada fueron de US$ 340 millones y que 23 de los 30 equipos perdieron dinero en la temporada que pasó.

Es que la presión que se generó en 1999 llevó a que se firmara entonces un convenio que a la larga resultó inconveniente para los patrones. Así y todo el mismo fue refrendado en 2005.

El sindicato también ha cuestionado las finanzas de la liga, pero entienden que los montos que la NBA declaró son menores y que los récords de audiencia de la temporada y de entradas vendidas indican otra realidad.

Los jugadores ofrecieron ceder hasta US$ 100 millones sus costos salariales anuales. Pero esa fórmula no fue aceptada.

El arreglo sigue en veremos. Y parece que va para largo.

A río revuelto ganancia de pescador dijeron desde Europa. Desde que el conflicto cobró forma son varios los equipos que han puesto sus ojos en las estrellas de la NBA.

A principios de mes, Bryant dijo que estudiaba jugar en China. Esta semana se fue a una gira de exhibición de tres días.

El puertorriqueño José Juan Barea, campeón con Dallas, dijo que estaría dispuesto a jugar en España.

¿Qué pasa si arreglan un contrato y después se soluciona el conflicto y vuelve la NBA?

Deron Williams, base de West Virginia firmó el sábado con Besiktas de Turquía, y planteó una interesante alternativa. En su contrato estampó una cláusula de retorno si se soluciona el conflicto.

Ojo. La FIBA ya advirtió esta situación y estudiará a la brevedad la validez de este tipo de contratos.

El factor económico puede ser otra tranca. Williams firmó un contrato por
US$ 5 millones, US$ 6 millones menos de los que ganaba en la NBA. La aspereza del básquetbol europeo (mucho más defensivo que el juego hombre a hombre de la NBA) es otra contra. Sin embargo hay varios nombres en carpeta y van a sonar celulares.