En un amplio salón del Hotel Sofitel Río de Janeiro, Uruguay recibió uno de los golpes más duros de su historia en los Mundiales. Superará a aquel 6-1 de Dinamarca, al baile de Holanda en 1974. Quizás aún a las eliminaciones de los Mundiales 1978, 1994 o 2006. Fue este 26 de junio de 2014 que la FIFA decidió aplicar una de las sanciones disciplinarias más duras (ver página 6), justo contra el emblema, ídolo y esperanza de Uruguay: Luis Suárez. Nueve partidos de sanción, y cuatro meses alejado de cualquier actividad vinculada al fútbol fue el castigo para la mordida contra Giorgio Chiellini, en el partido ante Italia.
Golpe mundial
La FIFA le tiró el código por la cabeza a Suárez, con una de las sanciones más duras de la historia de los torneos mundiales