Gracias. Por devolverle a los uruguayos la camiseta. Ese sentido de pertenencia por una blusa que estaba archivada y desteñida por los fracasos.
Gracias, valió la pena
Uruguay cayó de pie ante Colombia que fue una fuerza futbolística muy superior y cerró un ciclo brillante en el que se rescató el valor sagrado de la camiseta celeste