Un primer militante de Greenpeace tomó un tren este jueves para salir de Rusia rumbo a Helsinki, más de tres meses después de haber sido detenido junto a otros 29 miembros de la tripulación de un barco de la organización ecologista que realizaba una acción de protesta en el Ártico.
Greenpeace no pudo salvar al Ártico
Un militante de los 30 que fueron detenidos hace más de tres meses salió de Rusia luego de recibir amnistía. Sin embargo, sus protestas no lograron detener la explotación petrolera en esa zona del planeta