Gregorio Pérez estaba satisfecho con el resultado y con el rendimiento del segundo tiempo. Pero lo más importante fue cuando la dejó picando: “Estos seis puntos eran importantes, ya lo dije después del clásico y ahora, la espera. Esa es la realidad, más allá de la fe y la esperanza. Hoy (el sábado) quedamos primeros, mañana (el domingo) tienen que ganar los dos equipos que están con más chance que nosotros. ¿Qué voy a hacer? Capaz que repito la fórmula de 1997 (cuando Carrasco le anotó el recordado gol a Defensor y le dio la chance a Peñarol de luchar por el torneo). Estaba en mi casa, pero me guardo lo que hice, je”.
Gregorio con la misma cábala de 1997
El técnico estará en su casa a la hora de los partidos entre Liverpool-Nacional y Danubio-Bella Vista y no quiso comentar qué hará, si los verá o no