Gregorio Pérez es un ganador en materia de clásicos. Un hombre que supo ganar partidos históricos ante Nacional en momentos en que todos lo daban por perdido. Así sucedió con dos encuentros que pasaron a la historia en 1997 cuando perdía 3-1 y ganó 4-3 –el día en que los jugadores le dedicaron la victoria al juvenil Fabián Perea, quien había fallecido hacía poco tiempo con un llanto desgarrador de Luis Romero quien años más tarde defendería al rival eterno–, y 2-0 y venció 3-2 en el desempate para jugar la final del Uruguayo ante Defensor Sporting que luego lo llevaría a la consecución del segundo quinquenio mirasol.
Gregorio va en busca de urgente cambio de cara
El DT aurinegro deberá buscar variantes para el clásico del domingo ante Nacional; por un lado, el equipo debe mejorar en lo futbolístico y por otro, en lo anímico, ya que no se encuentra en la cancha desde hace varios partidos