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Con un espectacular tercer cuarto (lo ganó 22-11), con un Chris Jeffries jugando como en sus mejores noches, con un equipo que peleó cada pelota como si fuera la última y que dejó el alma en la cancha, para que las finales no terminaran con derrota, Malvín venció anoche a Hebraica Macabi 65-61 y forzó el quinto y último partido del playoffs final de la Liga Uruguaya de Básquetbol. El decisivo compromiso se jugará el viernes a la hora 21.15 en el Palacio Peñarol.

La actitud de Malvín como equipo y la diferencia que estableció en las tablas, tomó el doble de rebotes que su rival, fueron determinantes para que la serie se pusiera 2-2 en una noche en la que sobraron emociones.

Arrancó Macabi
Hebraica Macabi sorprendió con los dos primeros dobles de pick and roll del pívot brasileño Passos, pero se quedó en eso y se plantó en 6 puntos, en tanto Malvín, corriendo la cancha, con tiros simples, con Fernando Martínez muy efectivo y con Reque Newsome jugando un gran partido ofensivo, estableció un 12-6 que le brindó cierta confianza.
El arranque del partido no fue bueno, porque la velocidad condujo a los reiterados errores y al desarrollo de un juego entreverado. Malvín no pudo disimular la ansiedad y contagió a Macabi, que debía jugar con tranquilidad, por la ventaja que llevaba, pues una victoria le entregaba el título de la Liga.

"Yo quiero jugar ahora mismo la final, que limpien la cancha y empezamos de nuevo. Pero hay que corregir errores” Fernando Martínez" (Jugador de Malvín, tras la cuarta final)

Malvín se distanció hasta cinco puntos en el primer cuarto (14-9), pero un triple de Freije acercó a los macabeos y los primeros 10 minutos se cerraron con marcador igualado en 14.

En el segundo cuarto, Malvín innovó con la defensa. Abandonó el hombre a hombre por una defensa en zona, y esa situación fue aprovechada por Passos y por los macabeos que pasaron 20-19 cuando se llevaban 14 minutos de juego. Fue entonces cuando el técnico de Malvín inició la rotación de su quinteto para buscar soluciones, y Macabi le respondió con cuatro puntos de Passos en la zona pintada y un triple de Gustavo “Panchi” Barrera con los que abrió una diferencia de seis puntos (25-19). Luego los extendió a 27-21, pero en un juego en el que alternaron errores y aciertos de un lado y del otro, Malvín se puso en partido antes del final del segundo cuarto, y quedó a uno (28-27).
La actitud defensiva de los macabeos, especialmente con la presión que estableció desde su primera línea con Panchi Barrera, le permitió al equipo dirigido por Marcelo Signorelli conseguir pequeñas diferencias que le permitieron cerrar el primer tiempo 31-26 y plantear muchas dudas al juego del rival.

Macabi estableció diferencias pese al pobre 17% de aciertos en triples (2 en 12 intentos) con el que cerró los primeros 20 minutos y con un solo rebote de ataque (tomó 15 en total), mientras que Malvín, que tuvo una actitud más agresiva en la cancha, logró 24 rebotes (6 de ellos en ataque).

Malvín reaccionó
El segundo tiempo fue completamente diferente, por la actitud de Malvín. En los dos primeros minutos del complemento los dirigidos por Pablo López marcaron un 7-0, con un triple de Fitipaldo y dobles de Jeffries y Martínez, que lo pusieron en ventaja (33-31). Y de allí en más, con un Jeffries que resultó incontrolable para Aguiar, manejó ese tercer cuarto con un 15-5 en cinco minutos y con un 22-11 a lo largo de esos 10 minutos, que resultaron determinante, para que Malvín comenzara a manejar el partido con solvencia y seguridad, pese a la urgencia que tenía de llevarse la victoria y de asegurar el triunfo para forzar un quinto partido.

Fue allí donde los azules de la playa empezaron a firmar el triunfo, porque Macabi salió sin la actitud del primer tiempo y lo pagó carísimo. Por esa razón, en el arranque del último cuarto Malvín estableció la máxima diferencia (52-42), cuando faltaban 7 minutos.

El partido parecía cerrado, pero en el básquetbol nunca está dicha la última palabra. Macabi no jugaba para ganar, pero un triple podía encender el juego de los amarillos en cualquier momento. Un triple de Panchi Barrera amagó con poner en funcionamiento al equipo de Signorelli, pero Malvín parecía sólido, pese a la presión que cargaba porque si perdía le entregaba el título a su rival.

A falta de cinco minutos ganaba 58-47, Joaquín Izuibejeres estableció un triple y Freije otro, para poner el partido 58-53 cuando restaba 1’49”. Fitipaldo mandó dos libres (60-53) y Freije respondió con un triple (60-56). De ahí en más pasó de todo, errores y aciertos, pero pese a los intentos de Aguiar por poner a su equipo cerca de la victoria, Malvín, con libre de Jeffries mantuvo a resguardo el triunfo y forzó el quinto y definitivo partido.

Las finales de la Liga Uruguaya de Básquetbol se resolverán por segunda vez en su historia –como en 2003–, en cinco partidos. Y el viernes sí habrá corte de redes.