Hay pasajes, hay Mundial
La selección femenina consiguió el apoyo para poder viajar a San Pablo; ahora buscan fondos para comprar equipos nuevos
El sábado El Observador informó en su nota "$e busca apoyo" la realidad de la selección femenina de hándbol que entrena de cara al Mundial de San Pablo que comenzará el 3 de diciembre.
El arreglo al que se llegó fue el siguiente: las empresas habían puesto un dinero que sería reembolsado por parte de la Dirección Nacional de Deportes (Dinade). La Federación Uruguaya de Handball ya recibió de parte del ente estatal una partida de dinero. Con la misma, se le solicitó a las empresas diferir el reembolso y utilizar ese dinero para reservar los pasajes, el grueso del presupuesto para el Mundial.
Ya lo había adelantado el presidente de la Federación Uruguaya de Handball, Eduardo Spangenberg, el sábado: "Hicimos un acuerdo global a principio de año con la Dinade porque tenemos muchas selecciones que viajan al exterior y el sistema que utilizamos fue prorratearlo entre todos los equipos. El apoyo no será total porque no alcanza para todos, pero esperamos empatarlo con algún esponsor".
De todas formas, faltan algunos rubros para cubrir: "En el monto que ya se pagó faltan los viáticos del médico, de los entrenadores y los gastos de botiquín", contó la armadora Paula Basaistegui. "Tenemos claro todo el esfuerzo honorario que hacen nuestros técnicos pero de sus viáticos no nos corresponde encargarnos a nosotras. Es un tema a resolver", agregó.
Además necesitan comprar equipos largos para moverse en el torneo, algo para lo que calculan entre $ 1.000 y 1.500 por jugadora. ¿Las camisetas? "Tenemos que ver bien qué exigencias pone la IHF (Federación Internacional), pero la idea es ir con las mismas que fuimos a Guadalajara", contó Paula. Así el sueño de jugar un Mundial quedó a salvo. Además, el hándbol uruguayo evitó así una multa de US$ 28 mil. Y aunque quedan detalles por resolver, Uruguay estará presente para disputar un nuevo Mundial, el primero desde 2005.