Huawei P10 Selfie: autofotos y algo más

Con su cámara frontal de 20 megapíxeles, este teléfono suma otras funciones que lo ubican en un rango de gama media alta

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16 de diciembre de 2017 a las 05:00

El mundo de los smartphones parece ser como el universo. Nunca termina de expandirse. Y, entre tantos planetas, estrellas y asteroides, las marcas buscan diferenciarse a través de diversas estrategias y, en algunos casos, funciones y características técnicas que puedan realmente impactar en el proceso de decisión del consumidor. El hecho de que el celular sea hoy en día la principal cámara de fotos con la que todos contamos (incluyendo profesionales del rubro) ha derivado en que los fabricantes ofrezcan cada vez más y mejores funciones y calidad para este componente de los móviles que poco tiene que ver con su propósito original –hablar- pero mucho con su objetivo cotidiano: comunicarse.

Así surgen propuestas como la de Huawei con su P10 Selfie, un celular que se puede ranquear en algo así como una gama alta media, porque ofrece algunas funciones avanzadas de un teléfono de precio abultado (entre ellas un sensor de huella que funciona a la perfección), se envuelve en un diseño cuidado, incluye "chiches" como una poderosa cámara frontal de 20 megapíxeles (el último iPhone tiene una de 7 MP), y se vende en un rango de precios que en Uruguay ronda los 500 dólares.

Selfie a la enésima potencia

Está claro que el motor de marketing de este dispositivo es su poderosa cámara frontal, aunque debajo de la fanfarria de una selfie que promete perfección hay varias funciones que vale la pena repasar. A diferencia de su primo hermano de "clase alta", el Huawei P10, en este modelo los lentes no son Leica, el icónico fabricante de cámaras fotográficas. Pero Huawei mantiene la promesa y devuelve fotos de buena calidad en todos los aspectos y desde ambas cámaras.

Esta es una buena noticia para quienes no son fanáticos de las selfies. Este modelo de Huawei viene con una cámara trasera dual: dos lentes que trabajan juntos. El angular permite tomar escenas más amplias mientras que el lente telefoto se concentra en objetos lejanos. Al hacer zoom, el principal captura mientras el otro detecta los colores, claridad y brillo.

En el caso de la cámara frontal, a los 20 megapixeles se le suma una apertura ƒ/2.0, lo que permite que también las selfies se puedan tomar con el por estos días tan popular efecto desenfoque (se llama bokeh), ese que antes se conseguía solo con cámaras profesionales o semi y que más recientemente las marcas comenzaron a incluir en sus celulares de gama alta.

Los sensores de ambas cámaras están optimizados para tomar fotos con poca luz, pero en la práctica la calidad sufre mucho si las condiciones de iluminación son bajas. Con cualquier de las cámaras se puede tomar una foto con el gesto de una mano o presionando sobre el lector de huellas, que está ubicado en la parte trasera de aluminio del celular.

¿Por qué gama media alta?

Con este smartphone Huawei se ubica por encima de sus modelos Lite lanzados a mediados de este año en Uruguay, pero por debajo del P10 (disponible aquí también) y P10 Plus. En este "medio alto" las cámaras se vuelven un potente atractivo y un diferencial, pero este celular incluye otras mejoras en funciones y hardware que lo posicionan por encima de sus hermanos menores. Entre sus características más sobresalientes destaca su buen diseño (cristal y aluminio), su sensor ultrarápido, una capacidad razonable de procesamiento y una memoria de 64 GB que se puede expandir hasta 128 GB con tarjeta micro SD. La batería, si bien correcta, no acompaña del todo al resto de las funciones: con un uso algo intenso no se llega al final del día. Lo bueno es que se carga muy rápidamente.

Todo lo anterior es lo más conocido en cualquier teléfono; en el caso de este modelo de Huawei vale la pena detenerse en una función atractiva llamada Hilsten Si el P10 Selfie está pensado para los amantes de los autorretratos, también lo está para los apasionados del buen sonido. Huawei Histen es un sistema que permite configurar el sonido dependiendo del tipo de audífonos que se elija usar (intrauriculares, de tapón o tipo vincha) y que promete audio 3D siempre que se lo use con auriculares. También se puede configurar el tipo de sonido para dar mayor relevancia al audio y hacerlo sentir más cerca, frontal o más lejos. O se puede optar por no usar esta última función y activar un ecualizador con una configuración predeterminada, por géneros musicales o usar una personalizada.

Con los audífonos de fábrica ya se nota una mejora en el audio si se usa esta función, pero la diferencia se nota si se usan auriculares de mejor calidad.

Como en el resto de sus modelos, Huawei "envuelve" el Android con una segunda capa de software llamada EMUI, que en general no resulta demasiado invasiva como sucede con otras marcas, aunque sí viene con demasiadas aplicaciones preinstaladas. Entre otras cosas esta capa permite contar con un cajón de apps o elegir repartirlas en el escritorio. Y otra posibilidad interesante que se puede usar con EMUI es la duplicación de una aplicación. De esta manera se puede tener, por ejemplo, dos íconos de Facebook, cada uno de los cuales funciona en forma independiente, algo muy útil para quien tiene que administrar más de una cuenta de redes sociales.

En resumen, el P10 Selfie es una apuesta interesante a un segmento de mercado que busca buenas funcionalidades sin llegar al precio (ni el rendimiento) de los celulares de alta gama. El atractivo de sus cámaras, en particular de la frontal, se basa en una ventaja técnica real pero habrá que ver qué valor le da el consumidor a la hora de decidir la compra.

En términos de hardware el celular funciona fluidamente con la mayoría de las aplicaciones que un usuario promedio suele usar y necesitar.

El jugador semi pro, que busca ejectuar juegos con alta carga gráfica, deberá -claro está- elegir otro tipo de dispositivo más potente.

Modos belleza

La cámara frontal del P10 Selfie es su estrella, por lo cual resulta lógico que Huawei haya decidido dotarla de otras funciones que mejoren aún más el autorretrato. Entre ellas está el modo "belleza", que se puede activar del nivel 1 al 10 -no exagere, puede quedar como un muñeco de cera- desde el momento mismo en que se toma la selfie.

En esta cámara también se puede lograr el efecto bokeh, que le da algo así como un toque artístico a las selfies, paradójicamente del tipo de fotografías menos artísticas. Este efecto desenfoca el fondo para centrarse en el retratado.

También se suman funciones en el momento de la edición en la propia app: modo belleza, función suavizar (desaparecen las arrugas y marcas de la cara), color de la tez para aclararla o broncearla, un "quita manchas" y unos cuántos etcéteras que incluye la función de agrandar ojos, eliminar ojeras o darle más brillo, entre otras. Bien utilizadas estas funciones se convierten en un Photoshop portátil. Mal utilizadas, o más bien usadas en exceso, pueden transformarse en su peor enemigo.




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