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Por Frédéric Bourigault, AFP

La teórica favorita Inglaterra, con todas las alarmas disparadas tras sus dos anteriores empates ante Estados Unidos (1-1) y Argelia (0-0), se juega el miércoles (14h00 GMT) en Port Elizabeth el pase a octavos, ante la revelación Eslovenia.

El equipo de la extinta Yugoslavia llega a la tercera y última fecha como sorprendente líder del grupo C, con cuatro puntos, dos más que estadounidenses e ingleses, por ese orden por un mayor número de goles marcados por los norteamericanos en sus empates.

La situación para los ingleses es clara: una victoria es lo único que garantiza su presencia en octavos.

En caso de consumarse el desastre, el Mundial perdería a uno de los conjuntos que llegaba con la etiqueta de gran favorito, después de arrasar en las eliminatorias europeas, pero en suelo sudafricano el equipo inglés ha sido un espejismo de lo que se esperaba.

"Esta no es la Inglaterra que yo conozco. Espero que dejemos de jugar con miedo", comentó Capello después de su encuentro ante los argelinos, que amargó su 64º cumpleaños.

En los últimos días, la hinchada de los 'Pross' ha estado con un ojo en la amenaza eslovena y otro en la tensión interna que se vivía en el equipo, por un conato de revuelta comandado por John Terry, pero la situación no ha degenerado 'a la francesa' y el equipo parece haberlo solucionado a tiempo.

El lunes, el estratega italiano había reafirmado su autoridad: "Estamos aquí para jugar un Mundial, no de vacaciones". Y el martes, Terry pidió disculpas a su entrenador a través de la prensa, cerrando el pulso, al menos públicamente.

La presencia de Joe Cole en el equipo se presenta como la mayor duda de cara al encuentro contra Eslovenia. Esa inclusión abriría la puerta a reposicionar a Steven Gerrard por detrás de Wayne Rooney, única baza en punta, lo que podría revitalizar el juego ofensivo del equipo.

Pero lo que sí parece seguro y no sometido a cambio de última hora es la presencia de Matthew Upson, su teórica cuarta opción en el centro de la defensa tras los lesionados Rio Ferdinand y Ledley King, como sustituto del sancionado Jamie Carragher.

En todo esto, Eslovenia está alejada de la tormenta mediática alrededor de los ingleses, pero hasta el momento ha sorprendido y no se presenta precisamente como la 'víctima perfecta' para una recuperación británica.

Ante Argelia sumó su primer triunfo en el torneo (1-0) y frente a Estados Unidos sumó un empate 2-2 después de ir ganando 2-0.

El temor de los ingleses es que los eslovenos apuesten por un partido a 0-0, con un esquema ultradefensivo que complique la situación, como ya consiguió Argelia. Y es que un empate serviría a los eslovenos para garantizarse el pase a los octavos, un hito histórico en su corta historia como país independiente.

(AFP)

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