Instagramers que arriesgan sus vidas por una buena foto
Peligrosas fotos en increíbles escenarios naturales
La obsesión por tener muchos likes en Instagram no es ninguna novedad. Sin embargo esto puede llevar a algunos usuarios a extremos bastante riesgosos. Algunos de los instagramers más audaces y determinados parecerían no medir los riesgos al momento de elegir el escenario para sus fotografías.
En las siguientes imágenes y videos podemos ver algunos de los lugares más peligrosos en los posaron algunos de los usuarios de la red social de fotografía.
La actriz y bailarina Rachele Brooke Smith eligió un lugar bastante inusual para hacer sus ejercicios de yoga: la cima de un edificio de 25 pisos en Nueva York.
La rusa Angela Nikolau hace rooftopping, práctica que consiste en tomarse selfis en alturas extremas.
Además de su audacia, tiene una elasticidad increíble, como se puede apreciar en varias de sus imágenes.
El siberiano Oleg Cricket practica un deporte extremo llamado urbex, que básicamente consiste en la exploración urbana sin límites y, como vemos en el video, sin temor a nada.
Las cataratas Victoria, situadas en el río Zambeze, entre Zimbabwe y Zambia, ofrecen una de las vistas más impresionantes del planeta, pero también de las más riesgosas. En la llamada "Piscina del Diablo", los turistas pueden nadar hasta el borde y observar desde arriba la increíble caída del agua.
La modelo rusa Viki Odinctova arriesgó su vida en la cima de un rascacielos en Dubai.
El resultado, como se puede ver en la siguiente imagen, es impactante.
Pedra de Gávea, una roca ubicada en Río de Janeiro a 842 metros sobre el nivel del mar, es un mirador natural al que acuden turistas de todo el mundo para tomarse la foto perfecta con la ciudad a sus pies. Sin embargo, algunos se arriesgan demasiado en busca de una pose original.
Otro de los lugares favoritos de estos audaces usuarios es Kjeragbolten, una roca suspendida entre dos acantilados en Noruega.
Trolltunga, un impactante mirador natural en Noruega, fue motivo de noticia en 2015, cuando una joven australiana perdió la vida al intentar tomarse una selfi. Este caso volvió a poner sobre la mesa la discusión acerca de la seguridad en este tipo de acantilados.
Conocido como el sendero más peligroso del mundo, se estima que unas 100 personas mueren cada año en Hua Shan, monte ubicado en China.