Islandia fue por muchos años ejemplo por la calidad de su Estado de bienestar, pero en la recesión que aún acecha a Europa resultó ser uno de los primeros países en desbarrancar. Ahora, es nuevamente puesto como modelo para superar la crisis. Entre otras medidas, no se molestó en rescatar a los bancos y juzgó a los responsables de generar esa situación. Un dato clave: no usa el euro, lo que le brinda mayor independencia en estas graves horas europeas.
Islandia y su original salida de la recesión
Reportaje internacional sobre la crisis y la prosperidad