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Jamie Foxx, el protagonista de la última película de Quentin Tarantino Django sin cadenas, concedió una entrevista a la revista española Fotogramas en la que no tuvo reparos en criticar a su antagonista en el filme, Leonardo Dicaprio o en contar intimidades del director de Pulp Fiction.

Al ser consultado sobre cómo había conseguido el papel de Django, el actor de 45 años contestó: “Conocía a Quentin de las fiestas: era el tipo de la cara roja, completamente borracho, que vociferaba y gesticulaba en un rincón a las tres de la mañana (...). Siempre hubo una buena relación entre nosotros, pero no pasaba de mutuas felicitaciones por nuestros trabajos (...). Hasta un día que me llamó y me dijo si me interesaba interpretar a Django”.

El actor elogió a Tarantino, de quien dijo que “trabaja como nadie, se esfuerza como nadie y está siempre atento a cualquier mínimo detalle” y afirmó que ambos conectaron mucho durnate el rodaje por su afinidad musical. También repartió loas para el actor austríaco Christoph Waltz, quien ganó un Oscar a mejor actor de reparto por la anterior película del director nacido en Tennessee, Bastardos sin gloria.

“Es como estar compartiendo escenario con Nureyev en sus mejores días. Es todo un talento, un artista de la palabra, un prestidigitador del diálogo. A su lado no se puede más que callar, admirarlo y aprender de él. Tarantino le adora y le escribe unas líneas que solamente él puede recitar en pantalla”, sostuvo.

No obstante, Foxx no tuvo pelos en la lengua a la hora de criticar a Leonardo DiCaprio. Al ser consultado sobre si era cierto que Tarantino y el protagonista de Titanic tuvieron problemas durante el rodaje, Foxx contestó: “Todo lo que pasó rodando, ya pasó. Es verdad que DiCaprio podría ayudarnos y atender a la prensa, y no hacerse una foto y largarse, pero cada cual es como es (…) Es cierto que con Quentin tuvo diferencias muy grandes. Una vez el diálogo se hizo con los puños y gracias a Dios las armas no estaban cargadas de verdad. Todo volvió a la calma, pero yo nunca entendí qué pasó. Hay algunos chicos caprichosos que se creen lo más porque han trabajado con Scorsese”.

Un nido de racistas

El ganador de un Oscar por interpretar a Ray Charles en Ray olvidó también las leyes de la diplomacia a la hora de referirse a Will Smith, la primera opción de Tarantino para el papel de Django y quien rechazó el rol porque el protagonista del filme no intentaba terminar con la esclavitud, sino simplemente rescatar a su mujer.

Al ser consultado por el actor de Hombres de negro, Foxx le dijo el periodista. “¿Sabes que te digo? La película no habría sido igual con ese tío Tom de Will Smith. Habría sido como Wild Wild West (Barry Sonnenfeld, 1999) ¿Viste esa mierda de película? Pues ahora imagínate al príncipe de Bel Air de Django. Imagínatelo y muérete de risa, vomita, enojate o lo que te parezca (…) Da gracias a que yo soy Django. Ya verás la película y te va a encantar: ¡tus hormonas de blanquito español se van a volver negras de la emoción! Lo de Will no sucedió. Punto. Sé que va a venir por aquí, por Cancún, vendiendo una película, o la cienciología, o la carrera de sus hijos… No sé, no me importa en absoluto…”, respondió el actor.

Al ser consultado por el rascismo Foxx tampoco tuvo miramientos: “El estigma de que muchos ven a un negro y para ellos es un delincuente, un criminal, eso no ha desaparecido de la sociedad estadounidense (...) El miércoles pasado volvía a casa por la noche y una patrulla policial paró mi coche y me apuntó a la sien con una pistola. Solamente porque era de noche y yo era un negro con un buen coche circulando por un barrio de ricos (...) Hay un racismo muy fuerte en Hollywood. Sus películas, algunas de ellas, te venden una postura bienpensante, liberal, integracionista, de buen rollo…, pero eso es una mierda de fachada: “Hollywood es un puto nido de racistas”.
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