Jardinería: guía práctica para volver a la naturaleza
Animarse a probar la jardinería y convivir en paz y armonía con la Naturaleza es arriesgarse a meterse en un mundo del cual nunca se va a querer regresar
La “mano verde”, ¿se cultiva?
Las plantas fuertes y de mantenimiento bajo para interiores son aquellas de follajes verdes oscuros, como las palmeras y drácenas. No significa que las demás no sean fuertes, pero cuantos más colores tiene una hoja, mayor será la demanda en luz, temperatura ambiente, riego atento y conocimiento de suelos para saber cómo tratarla.
En cuanto a las exteriores, demás está decir que la fortaleza la tienen las plantas leñosas, debido a que su estructura genética es más compleja y cuenta con varios elementos de protección (como cortezas, volumen de follaje, raíces buscadoras de agua y nutrientes). La lista es enorme, pero un árbol que no debería faltar en los jardines es el roble, del cual hay variedades para todos los gustos: desde los persistentes (antes les decíamos perennes) a los caducos con otoñadas maravillosas; los palustres o con gusto por los suelos mojados; y los de troncos enormes y fuertes que protegen de casi todo, albergan entre sus ramas a multiplicidad de especies de pájaros, regalan sombra y tienen una fortaleza a toda prueba. El roble es la especie ideal para construir sobre él la famosa casita del árbol.
Plantas de maceta hay miles, pero si buscamos fuertes, tenemos a las trepadoras y las matas, que van desde tamaños pequeños a una planta de altura. Santa Rita, spirea o corona de novia, agapantos, y entre las flores, clavelinas, tagetes y alegrías.
¿En qué lugar de la casa se puede tener plantas?
En todos, simplemente hay que elegir convenientemente las especies para cada lugar, considerando sus necesidades de luz, temperatura y humedad, no solo en la maceta o jardinera, sino en el ambiente.
NO ES CIERTO, que no se deben poner plantas en los dormitorios ya que la cantidad de oxígeno que las plantas requieren es mínimo y además LO PRODUCEN, y durante la noche no hay fotosíntesis por lo cual su funcionamiento es básico.
Para los espacios iluminados, como livings y comedores, plantas con follajes disciplinados (más de un color en las hojas); para los húmedos y pequeños como baños, los helechos; para los oscuros como escaleras y vestíbulos, drácenas; y dejamos para la ventana de la cocina, a las aromáticas.
¿Cuales plantas son para luz o sombra?
Uy, la lista es larguísima, apenas mencionamos a las más conocidas, señalando que no todas las plantas de flor son para el sol.
Media sombra: alegrías, lobelias, cinerarias, clavelinas; kerrias e hipéricos como arbustos para el jardín, y no olvidar a las azaleas. La akebia quinata es una trepadora de media sombra espectacular:
Para el sol: la mayoría de los árboles, Liquidambar, Gingko biloba, Arce japonés y el Arce negundo disciplinado con su hojas blancas. Entre los arbustos se destacan rosas, hibiscos hawaianos, coronas de novia, bulbos, y las trepadoras Santa Rita, Glicina y Bignonias (con sus flores en forma de trompeta), Duquesa D’Orleans (que florece en invierno), Combretum.
Y con estos escasos ejemplos tenemos aproximadamente 100 plantas. Una rareza para recomendar: Rhus, Fotinia y Koelreuteria, de follajes rojizos a púrpura, ocres.
Es importante destacar que las plantas de sol requieren suelos más ricos en materia orgánica, de tal forma que los nutrientes estén a disponibilidad y la retención de humedad no sea dificultosa. Por su lado, las plantas de sombra preferirán suelos ácidos que no se encharquen, para lo cual siempre incorporaremos arena dulce (de obra o de río) para que la evaporación sea más rápida y no se generen hongos.
¿Cómo tener un jardín florido todo el año?
Planificándolo detenidamente, munidos de una agenda anual de floraciones que debe tener en cuenta no solo la cantidad o color de las flores, sino la condición de caducas y persistentes, trepadoras o matas, para que el jardín siempre tenga un punto focal que atraiga las miradas a determinado sector. Si solo pensamos en las flores, es probable que en otoño e invierno tengamos sectores del jardín con gran cantidad de ramazón seca, tejidos o rejas a la vista... y una vista triste y desprolija que no invitará a salir, ni siquiera con los soles discretos del mediodía. Esto es el verdadero paisajismo: usar todas y cada una de las partes de la planta para diseñar un espacio verde, de tal forma, que cuando faltan las flores, aparezcan los follajes, o los aromas, o las texturas visuales y los sonidos de ramas, aguas en movimiento, aves...
¿Cómo se ilumina un jardín?
Si lo que se busca es sistemas de iluminación, lo recomendable es concurrir a una casa que los venda e instale y nos asesore en cuanto a costos y mantenimiento. En el mercado hay luces que ni siquiera necesitan electricidad para funcionar.
Ahora si lo que necesitamos es dar luz, vida y amplitud al jardín, es importante manejar los colores de todas las plantas, considerando no solo flores, sino follajes y troncos, pavimentos y mobiliarios. Hay plantas o grupos de ellas que agrandan los jardines por su efecto visual, así como hay otras que los achican, restando profundidad en terrenos largos.
¿Cómo se limpian las plantas?
Las plantas se limpian solo con agua, limpia, pura y cristalina, si es posible de lluvia, mejor. Nunca es recomendable agregar “formulas mágicas” de las que venden en el super, y mucho menos usar leche, vaselinas, o aceites abrillantadores, pues esto solo logra un efecto visual tan impresionante como pasajero, con secuelas que van desde la asfixia a la sobredosis, con la correspondiente muerte lenta de la especie.
¿Cuándo tenemos que podar?
Las podas merecen un libro aparte, lo que importa destacar es que siempre, siempre, siempre, la poda tiene como objetivo hacer que la planta cumpla con la función para la cual fue puesta adonde está: ¿cubrir el cerco?, ¿dar sombra?, ¿cubrir de flores una maceta? No hay razón para que una trepadora, arbusto o árbol, crezca al punto de invadirnos. Las podas se realizan casi todo el año, en forma muy discreta, sacando una rama de acá, otra de allá... y una vez al año, después de la floración o fructificación, y en su período de descanso, la poda drástica de formación.
Y conjuntamente con la poda, siempre, siempre, siempre, cura y sellado de los cortes, y renovación del sustrato con material orgánico.
¿Cómo se arma una maceta?
Primero eligiendo una maceta acorde al tamaño de la planta y al desarrollo que va a tener, para lo cual es imprescindible que nos informemos de sus características y velocidad de crecimiento. Después, sea cual sea la elección, debemos asegurarnos de que tenga desagüe. Empezando desde el fondo a la superficie: cubriremos los agujeros con pedregullo o trozos de macetas rotas para que solo salga el agua y no la tierra; luego dos dedos de altura de arena dulce; dos dedos de altura de tierra preparada con abono y materia orgánica. Allí “sentamos” a la nueva planta y cubrimos todos los espacios restantes con la misma tierra preparada hasta llegar al cuello de la planta que deberá quedar un centímetro por debajo del borde de la maceta (nunca la llenamos hasta arriba). La planta se “asienta” golpeando suavemente la maceta contra la mesa o suelo, jamás apretando, y se riega abundantemente la primera vez, para que la tierra se una.
Solo en caso de que tras el riego el sustrato haya bajado mucho, repondremos tierra. Si es necesario, se puede colocar un tutor para mantener a la planta recta hasta que se afirme por sí misma. Debe ir a un lugar semisombreado y ventilado durante un tiempo para adaptación y se la va acercando paulatinamente al ambiente definitivo.
¿Cómo nos damos cuenta de que hay que cambiar una planta a una maceta más grande?
De muchas formas, la típica es que las raíces de la planta salen por el orificio de desagüe. El crecimiento lento, pobre o deslucido es ocasionado generalmente por falta de nutrientes, ya que la planta los agotó y la tierra se compactó demasiado. Otro signo de “hambre”, es el comportamiento del agua en el momento de regar: si se va demasiado rápido, es porque la tierra no existe, es el caso de muchos helechos. Si no se va y queda la tierra encharcada, es porque la tierra perdió materia orgánica y no puede absorber nada.
¿Cómo se trasplanta?
El acto de trasplante se realiza preparando una nueva maceta o cantero de la forma que explicamos en la respuesta de cómo se arma una maceta, pero teniendo en cuenta que al sacar la planta del envase anterior es necesario romper cuidadosamente el terrón sin destruirlo para que la planta se entere de que tiene nueva comida. Si es necesario, cortaremos raíces externas que estaban apretadas contra la maceta y ahora están sin tierra. Todo este trabajo implica una poda básica y limpieza de ramas viejas, quebradas, enfermas, hojas amarillas o flores marchitas.
¿Cómo se revive una planta?
Depende de cual haya sido la causa de su casi muerte, en general es devolviéndole lo que le faltaba o renovando su sustrato y maceta. La mayoría vuelven a “sonreír” con una ducha suave y agradable que las refresque, como los helechos. Es importante aprender o recordar en este punto que las plantas SON SERES VIVOS y que respiran, absorben y transpiran, pero que si se enferman, lo primordial es llegar al diagnóstico correcto de su mal y no ahogarlas en agua ni pulverizándolas con cualquier producto. Y con esto, una anécdota: muchas personas recurren a mil recetas para hacer revivir una planta que ha perdido sus hojas, sin saber que es caduca por lo cual es natural que las haya perdido, o que no tiene que florecer en esa época. Asimismo, hay que tener en cuenta que no es lo mismo enfermedad que plaga o carencia... igual que nosotros.
¿Cómo fertilizar de manera amigable?
Devolviendo a la Naturaleza todo lo que la Naturaleza nos regaló: enterrando todo material orgánico que surja en categoría de basura y que generalmente se lleva el camión recolector. El compost, tan de moda por estos días, es el producto de la descomposición de restos vegetales y animales, realizado por el hombre. Con él devolvemos al suelo, todos los nutrientes que cada planta necesita para sobrevivir en perfección, sin plagas ni enfermedades. Y al camión de la basura solo irán plástico, nailon, vidrio y metales que no se oxiden.
La Naturaleza nunca deja el suelo descubierto, ¿por qué debemos quitar de los canteros hasta la última hoja caída?
*Adriana Gayoso es técnico especializada en jardinería, profesora de jardinería en UTU y vivero Pachamama y responsable y creadora de la web plantasyjardinesdeuruguay.org
Tips para la primavera
Aumentar los riegos a medida que las plantas comienzan a despertar de su siesta invernal
Renovar canteros pero con materia orgánica y abonos naturales, no usar todavía ni Triple 15 ni Urea
Fumigar todo con Caldo bordelés, un fungicida orgánico preventivo y curativo
No sacar los bulbos de los canteros hasta que las hojas se marchiten por completo. Entonces, levantar, limpiar de tierra, guardar en bolsa de papel con polvo fungicida en lugar fresco y ventilado
Sembrar en arena y turba todas las semillas que tengamos
Aun hay tiempo de hacer alguna poda y trasplante, en plantas en las que aun no despertaron sus yemas (son la minoría). Y todo lo que deba sacarse de almácigo, estacado o maceta hacia plena tierra, se hará con cuidado de no romper terrones
También es momento de armar canteros de florales para el verano
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