Con la determinación de impulsar cambios estructurales de manera ágil y evitar el fracaso del gradualismo de Mauricio Macri, Javier Milei se adentra en el complejo terreno del sistema electoral con una reforma ambiciosa. Dentro del extenso apartado político del proyecto de ley Ómnibus presentado recientemente, se incluye una profunda modificación que no solo contempla la eliminación de las PASO y la introducción de la Boleta Única, sino también el reemplazo del sistema de votación de lista completa por uno de circunscripciones uninominales.
"Esto va a cambiar la forma en que votamos hace 100 años", expresaron orgullosos desde el Gobierno, aunque con incertidumbre sobre la aceptación del proyecto en el Congreso. La Libertad Avanza (LLA) cuenta con escasos legisladores propios y acuerdos frágiles con diversas fuerzas políticas.
Las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), en vigor desde 2010, son objeto de críticas de Milei, quien las considera contraproducentes tanto desde el punto de vista económico como político. Argumenta que generan costosos gastos de campaña y pueden desestabilizar la economía en las elecciones presidenciales al anticipar la pérdida de legitimidad de los oficialismos varios meses antes del cambio de mando.
La eliminación de las PASO podría contar con consenso en el arco político, incluso en el kirchnerismo, donde la medida impulsada por CFK está en tela de juicio desde la derrota de Daniel Scioli en 2015. El debate se intensificó en 2021, llevando a una pulseada dentro del oficialismo para definir la cantidad de candidatos a presentar.
En cuanto a la Boleta Única, la iniciativa de implementarla ha sido anunciada por Guillermo Francos, quien destacó la necesidad de cambiar un sistema donde los electores se enfrentan a 500 boletas en el cuarto oscuro. Se especula que se respaldará en un proyecto de los diputados cordobeses que obtuvo media sanción en 2022.
El cambio propuesto hacia un sistema de circunscripciones uninominales, inspirado en modelos anglosajones, busca reemplazar el sistema de representación proporcional. Este enfoque requeriría una compleja ingeniería institucional, subdividiendo cada distrito en circunscripciones y permitiendo a cada partido presentar un candidato en cada una. La circunscripción uninominal se aplicaría solo en la Cámara de Diputados, utilizando el método D'Hondt.
Este cambio probablemente genere un debate histórico en Argentina, donde se aplicó en 1902 y 1951. Sus detractores argumentan que favorece a los grandes partidos, fomenta el bipartidismo y desalienta a la oposición, advirtiendo sobre la manipulación de circunscripciones electorales. Los defensores sostienen que vincula de manera más directa a los candidatos con sus representados y facilita el acceso a una banca para fuerzas más débiles.
Guillermo Francos, junto a la directora nacional electoral Luz Landívar, lidera el desarrollo del proyecto, que busca transformar significativamente el sistema electoral argentino.