En el circuito Hungaroring de Budapest, en la decimotercera carrera del año, Raikkonen entró en la meta delante de los hermanos alemanes Michael Schumacher (Ferrari) y Ralf Schumacher (Toyota), sumando el sexto triunfo de su carrera.
En el circuito Hungaroring de Budapest, en la decimotercera carrera del año, Raikkonen entró en la meta delante de los hermanos alemanes Michael Schumacher (Ferrari) y Ralf Schumacher (Toyota), sumando el sexto triunfo de su carrera.
Obligado a entrar a boxes para cambiarlo, Alonso perdió toda posibilidad de luchar por la victoria.
El español vio reducir su ventaja frente a 'Ice Man', que ahora lo tiene a 26 puntos, cuando faltan disputarse seis grandes premios para terminar la temporada.
En Hockenheim, hace una semana, abandonó cuando era líder, víctima de un enésimo problema mecánico.
Pero por una vez, fue Raikkonen el que se aprovechó de la mala suerte de sus rivales.
Michael Schumacher, que salió en 'pole', estuvo al frente de la carrera por un tiempo, pero fue incapaz de seguir el ritmo de Raikkonen y luego se tuvo que conformar con defender el segundo lugar en los últimos giros, bajo la presión de su hermano menor.
Era el presagio de una mala jornada para Red Bull-Cosworth, porque antes del final de la primera vuelta David Coulthard sufrió otro toque en el que perdió el alerón delantero y su auto hizo un trompo.
Al frente de la carrera, Michael Schumacher y Raikkonen, quien había logrado pasar a Montoya y a Jarno Trulli (Toyota), ubicados delante suyo en la parrilla de largada, se alejaron en algunas vueltas.
En la vuelta 16, Montoya dominaba delante de Schumi y Raikkonen.
Tras los segundos pasos por boxes, Raikkonen logró quedar delante de Schumacher, pero con Montoya al frente.
"Pienso que fue una pieza de la transmisión la que se rompió. Son cosas que pasan cuando empujas toda la mecánica al límite, como hacemos actualmente", explicó el colombiano, decepcionado por no haber terminado una carrera que habría "seguramente podido ganar".
A partir del abandono de Montoya, la carrera pareció sellada, con Raikkonen imponiendo su ritmo mucho más elevado que el siete veces campeón alemán.
Pero el Ferrari de Schumi, con problemas en sus neumáticos, fue alcanzado por el Toyota de Ralf Schumacher y las últimas cuatro vueltas estuvieron animadas por la lucha entre los hermanos alemanes.
(AFP)