Una de la tarde en Los Aromos del lunes. Quedan Pacheco, Darío Rodríguez y los teros en Los Aromos. Pero también Diego Aguirre, quien con el paso de las horas, sigue tan o más molesto que luego del clásico y así lo expresó a El Observador.
Una de la tarde en Los Aromos del lunes. Quedan Pacheco, Darío Rodríguez y los teros en Los Aromos. Pero también Diego Aguirre, quien con el paso de las horas, sigue tan o más molesto que luego del clásico y así lo expresó a El Observador.
“Estoy mal. Teníamos otras expectativas. Pero más allá del dolor es el ‘cómo’. Esas cosas que te generan mucha desilusión. La gravedad, la incidencia directa de estos fallos es total y absoluta. El gol del Lolo fue en el minuto 90. Entonces, ¿cómo cambiaba todo con el empate?”
Y así habla de los diferentes temas. El clásico, por ahora, no se lo saca de la cabeza. “En el gol del Morro me di cuenta en la cancha. Le dije al línea: ‘Te lo comiste’. Y enseguida vino Darío (Rodríguez) y le dijo: ‘¿No lo viste?’ En el otro estaba lejos. Pero para anular un gol decisivo en el último minuto, tenés que estar muy seguro. Imaginate si le hubiera pasado a Uruguay en el Mundial. ¡Se habla de por vida! Porque, ¿quién se hace cargo de todo el laburo que veníamos haciendo desde hace cuatro meses, la ilusión, la contratación de jugadores, el esfuerzo del club?”
Del gol de Estoyanoff se enteró porque le avisaron que en la televisión se veía que no fue. “Y exploté. Porque me venía bancando el gol fuera de juego. Pero pará. En la hora, hacer un gol y que te digan que fue y se equivocaron otra vez. No jodas, ¡por favor!”.
Como se dice hoy, está “sacado”, fuera de sí. “¿Cómo no va a ser así? Tenés que ser muy frío para que no te saque una situación tan injusta. Y soy el primero en bancar una derrota, he perdido varias veces, incluso partidos que me han costado campeonatos y calladito la boca, porque es el fútbol”.
Ahora hay que repechar. “Por supuesto. Pero es complicado, es duro. Porque yo tenía en la cabeza ser campeón uruguayo de nuevo”.
¿Y ahora eso cambió?
“De tener muchas chances, pasamos a tener pocas. La vamos a pelear, pero estamos en una doble competencia en donde no podemos perder más puntos, hay que mover el plantel sí o sí y contamos con alto riesgo de perder puntos”.
Se puede decir que Peñarol llora. “No lloro. Es hasta normal que haya errores, pero no en este tipo de partidos, porque marcan todo el trabajo del año. Mirá que después no se acuerdan, ¿eh? Porque importa ser campeón nada más. Pero, ¿y esto?”.
A Nacional le faltó dar la vuelta. “No quiere decir que piense que está perdido, pero de alguna manera, es como si ellos hubiesen dado la vuelta olímpica. No estoy entregado, que no se interprete así. Menos en Peñarol. Pero si el resultado hubiese sido otro, éramos nosotros los que estábamos con toda la chance”.
Casi ni durmió.“Dormí muy mal. Un rato. Después me desperté como a las 2 o 3 de la mañana. No sé qué hora era y dormí horrible. Repasaba eso y no lo podía creer. Es como una tristeza y la impotencia que te genera la injusticia. ¿Con quién te la vas a agarrar?”
Peñarol no jugó bien. “No. Pero, ¿qué importa eso? ¡¿Qué importa?! A mí no me importa, para nada. No hablo de fútbol”.
La frase de moda, ‘hay que cambiar el chip’. “Sí, pero que no me jodan con cambiar el chip. Obvio que vamos a pelear por la Copa. Esa es otra pregunta que me tiene cansado ya. ¿Qué chip? Hay que ganar siempre acá. Y ahora hay que ganar el miércoles (mañana). Nada de chip. Y después habrá que ganar el fin de semana y así seguir”.
Las repercusiones anímicas. “Acá hay rebeldía. Me preocupa más el esfuerzo físico y psicológico que el anímico. Porque no tengo dudas de que Peñarol va a meter como loco y va a ser un partido duro”.
Católica, el rival. “Es muy bueno, muy difícil. Debe ser de los equipos que más puntos consiguió afuera, y hace que sea un partido de alto riesgo. Tienen dinámica, jugadores muy buenos que le dan personalidad al equipo y presionan muy bien”.
No está entregado. “Imposible. Me van a tener que pegar un tiro para que esté entregado. No existe esa palabra. Acá en Peñarol esa hoja del diccionario no está, la arrancaron. Hemos ganado cosas más que imposibles y la historia te marca eso. Entonces, cuanto más difícil, más la disfrutás. Pero pará, también dentro de lo humano, no con cosas extrañas”.