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Son lentos, se pasan cayendo y patean la pelota sin mayor dirección ni noción de la fuerza correcta. Aun así, los robots futbolistas de la Facultad de Ingeniería de la Universidad son toda una atracción. El esfuerzo que implica su programación y la generalizada fascinación que despiertan las máquinas humanoides, convierten a estos jugadores en dignos portadores de la Celeste.

Desde hace un año, el Grupo MINA (Network Management - Artificial Intelligence) del Instituto de Computación trabaja para lograr lo que con el cuerpo parece tan normal. Mantener el equilibrio, estimar la trayectoria de la pelota, identificar a los compañeros y rivales, saber dónde está el arco propio y ajeno, y planificar una jugada, son algunas de las capacidades que deben adquirir estos robots que no son accionados por control remoto. Por el contrario, juegan al fútbol de forma autónoma, en base a una programación realizada previamente.

“Por ahora, pensar en armar jugadas es muy pro”, dice Federico Andrade, integrante del MINA y coordinador de Sumo.uy, un evento de divulgación de la robótica e inteligencia artificial, que ya va por su octava edición.

Previo a la jugada de “pizarrón”, según cuenta Andrade, tendrán que lograr programar que los robots ubiquen a la pelota y a sus compañeros en la cancha, para que el que esté más cerca de la redonda pueda enviarle al resto de sus compañeros el clásico mensaje: “¡Mía!”.

Reglas robóticas

La idea de los ingenieros y estudiantes que integran el MINA es poder formar “un equipo bien posicionado” para dentro de 2 o 3 años competir en alguno de los mundiales de futbol robótico, como la Robocup, cuenta Andrade. En este campeonato, no obstante, los uruguayos no podrán vestir la celeste, porque el color es una de las formas que tienen estas máquinas de identificar su entorno. Por ello, el reglamento obliga a vestir de cian o magenta, mientras que los arcos son amarillo o azul.

Además de este cambio, en Robocup los robots no juegan de a 11, sino de a tres, y en vez de ser dos tiempos de 45 minutos, duran 10.

Los uruguayos ya participaron de un torneo internacional de fútbol robótico, pero los jugadores no tenían dos piernas, sino que se desplazaban con ruedas.

Para Andrade, estos partidos son más entretenidos de ver, porque incluso hay robots que “pueden levantar la pelota como (Sebastián) Abreu”, dice. Pero “la tendencia mundial va hacia el uso de robots bípedos”, agrega.

De hecho, cuando presentaron al primero de estos robots fabricados por una empresa japonesa, el público lo bautizó como Diego Forlán. El nombre, por ahora, no le hace mucho honor al Balón de Oro del Mundial de Sudáfrica, aunque es cierto que el humanoide patea con ambas piernas.

Por penales

Durante el evento Sumo.uy, que se desarrollará del jueves al sábado en la Facultad de Ingeniería, una de las actividades incluirá patearle penales con el robot humanoide a otro llamado Butiá. Esta máquina con forma de plataforma y diseñada para integrar la robótica al Plan Ceibal, tendrá la tarea de decidir su atajada un poco más fácil que el golero de Ghana, ya que, por lo pronto, los robots bípedos no saben picarla.



Agenda del 8º campeonato de sumo robótico

Competencias. Si bien Sumo.uy ha ido ampliando sus propuestas, en esencia es un campeonato de sumo de robots. Por eso, con diferentes modalidades y niveles, las máquinas se enfrentarán en el ring. El jueves de tarde y noche se realizará el torneo clásico de sumo, mientras que el viernes en los mismos horarios se enfrentarán los robots Butiá. El sábado estarán las esperadas competencias de la IEEE y el sumo libre.

Seminarios. Los tres días del evento habrá charlas de especialistas en robótica. Entre otros, Marcos Sanders dará la conferencia Robots que aprenden copiando (viernes, 18.30 horas), sobre la imitación aplicada a la Inteligencia Artificial. A su vez, los jóvenes realizadores Manuel Larrosa, Jimena Schroeder y Noelia Torres presentarán un adelanto del documental Autómatas: darle vida a las máquinas (jueves, 20 horas).

Exposiciones. Tanto el jueves como el viernes, profesionales y liceales expondrán sus desarrollos robóticos. Así se podrá ver el LapiX, un lápiz electrónico inalámbrico que permite escribir sobre las pantallas de las ceibalitas. También se podrá conocer al robot clasificador Beta, creado por estudiantes del Liceo Nº1 de Young y a Atlas, el robot grúa hecho con Lego, de los jóvenes del Liceo Nº 15 de Arocena.

Talleres. En los talleres, el público que asista a Sumo.uy podrá trabajar directamente con las máquinas. Dividido en dos partes, el sábado de mañana y al mediodía estarán las actividades prácticas Aprenda a programar un robot. Otra actividad interesante será Pateale un penal al robot Butiá, en que esta plataforma robótica autónoma deberá atajar la pelota ejecutada por un robot bípedo a control remoto.

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