En una actividad dinámica y con precios diversos, Castells presentó entre martes y miércoles un remate de objetos de arte, antigüedades y mobiliario, en 522 lotes.
El primer día, y durante unas tres horas, se subastaron 239 lotes, los cuales fueron ofrecidos por María, Juan, Andrés y Horacio Castells, quienes se dividieron la tarea.
Juegos de cubiertos, bandejas, tinteros, tarjeteros, esculturas en bronce, grupos de porcelanas, figuras en loza alemana y tallas orientales, entre otros, fueron algunos de los lotes rematados.
La mayoría de los precios del martes se ubicaron dentro de las estimaciones realizadas.
Para el segundo día, y con una concurrencia de público superior al martes, se inició la jornada desde el lote 240.
Lámparas, faroles, maceteros, piezas en cerámica de sevres, centros de mesa, espejos, portarretratos de plata 800, juegos de porcelana limoges y juegos de cristalería franceses, fueron algunos de los objetos vendidos.
Además, desde el lote 392 hasta el final, se subastaron muebles, destacándose las sillas Luis XVI, sillones victorianos, mesas inglesas, aparadores, muebles orientales, parejas de sillones Luis XV, cómodas victorianas y estilo Luis XVI, y juegos de comedor. También se ofrecieron tapices del sigo XVII y una serie de alfombras y camineros persas.
El momento destacado del miércoles, fue cuando Horacio Castells remató una escultura italiana de fines del siglo XIX y principio del siglo XX.
Luego de varias ofertas, la pieza creada en bronce, de patina verdosa, titulada Attis-Amor, sobre un pedestal en mármol, base cuadrangular y fuste cilíndrico, se remató en US$ 13.000.
El lote 385, que correspondió a una lámpara de techo francesa de 50 luces y en bronce dorado, fue la otra atracción de la subasta. Con fuste anillado y abalaustrado, de cinco grandes brazos curvos, de los cuales emergen 10 pequeños brazos en cada uno, y con una altura de 158 centímetros, se vendió en US$ 9.000.
Alhajas y relojes
Entre los 113 lotes rematados el miércoles, se subastaron también caravanas, gargantillas, cadenas, pulseras, prendedores, cruces en oro, anillos, relojes de dama y caballero y de bolsillo, entre otras alhajas.
El lote 79 obtuvo el precio más alto, ya que por US$ 7.500 se vendió un par de caravanas dormilonas con brillantes y tallado redondo de 3,20 kilates, -peso de 5,1 gramos. En US$ 7.000, se vendió un reloj pulsera Rolex Oysterquartz Day-Date, con caja y malla en oro en 18 kilates.